El Componente Aéreo Belga, pese a su tamaño, opera aviones avanzados y participa en misiones clave de la OTAN, destacando por su modernización constante.
Orígenes e historia del Componente Aéreo Belga
El actual Componente Aéreo Belga, también conocido como Luchtcomponent, tiene sus raíces en 1909 cuando fue establecido como una rama del Ejército belga debido al interés del Rey Alberto en la aviación militar. Al principio, los pilotos debían obtener credenciales civiles antes de pasar al ámbito militar. En 1911, se fundó la primera escuela de aviación militar, recibiendo su primer avión del fabricante Baron Pierre de Caters.
Entre los primeros logros de la fuerza aérea, destaca el primer intento europeo de disparar ametralladoras desde un avión en 1912. Durante la Primera Guerra Mundial, Bélgica desarrolló una pequeña flota de aviones modificados para combate, logrando su primera victoria aérea en 1916. Para el final de la guerra, la organización contaba con 44 aviones y había desempeñado un papel crucial en las operaciones aliadas contra Alemania.
En la Segunda Guerra Mundial, la Fuerza Aérea del Ejército belga operaba una combinación de aviones de fabricación nacional y extranjera, como los Renard R-31 y los Hawker Hurricane británicos. Aunque sufrió grandes pérdidas durante la invasión alemana, algunos pilotos continuaron operando desde el exilio en la reserva de voluntarios de la Real Fuerza Aérea británica, pilotando Supermarine Spitfires y Hawker Typhoon.

Después de la Segunda Guerra Mundial, se convirtió en una fuerza independiente del Ejército. Durante la Guerra Fría, amplió su flota y participó en misiones aliadas clave. Sin embargo, tras la caída de la Unión Soviética, Bélgica reestructuró sus fuerzas armadas, reduciendo significativamente la capacidad del componente aéreo.
Datos destacados sobre el Componente Aéreo Belga
- Fue fundado en 1909 como una rama del Ejército belga, separándose como entidad independiente tras la Segunda Guerra Mundial.
- En la Primera Guerra Mundial, logró su primera victoria aérea en 1916 con una flota de 44 aviones modificados para el combate.
- En la Segunda Guerra Mundial, operó en colaboración con la Real Fuerza Aérea británica, utilizando aviones Spitfires y Typhoon.
- Participó activamente en la Guerra Fría y, más tarde, en misiones de la OTAN en los Balcanes, Afganistán y Libia.

Capacidades actuales y flota en modernización
Actualmente, el Componente Aéreo Belga opera una flota variada de aviones de combate, transporte y helicópteros. En 2018, el gobierno belga seleccionó el F-35A para reemplazar los envejecidos F-16, realizando un pedido de 34 unidades con un costo de más de $4 mil millones, según Reuters. Hasta ahora, se han entregado 5 unidades, mientras las restantes llegarán en los próximos años.

En cuanto a transporte, Bélgica cuenta con aviones Airbus A400M y helicópteros NH90, además de haber ordenado 15 Airbus H145M para sustituir a los antiguos AgustaWestland AW109. Asimismo, la incorporación de drones MQ-9 Reaper en 2025 fortalecerá las capacidades de reconocimiento y ataque.
Tipo de aeronave: | Rol: | Número actual: |
General Dynamics F-16 Fighting Falcon | Caza multiusos | 45 |
Lockheed Martin F-35 Lightning II | Caza furtivo | 5 (29 en pedido) |
Airbus A400M Atlas | Transporte | 7 |
NH90 | Helicóptero utilitario | 8 |
SIAI-Marchetti SF.260 | Entrenador | 29 |
Contribuciones internacionales y el futuro
As a tribute to all allied #airmen #Soldiers and #Sailors who made the highest sacrifice during #Operation #Overlord and the liberation of Europe during #WW2, the @BeAirForce painted 'Invasion Stripes' on 3 of its aircraft. The aircraft will participate in #DDay75 commemorations. pic.twitter.com/E5U2Q16Kvd
— Belgian Air Force🇧🇪 (@BeAirForce) May 21, 2019
El Componente Aéreo Belga ha sido fundamental en las operaciones de la OTAN, destacando en misiones en los Balcanes, Afganistán y Libia, donde sus F-16 volaron más de 1.000 horas de combate en 2011. Actualmente, participa en la vigilancia aérea del Benelux en cooperación con los Países Bajos y Luxemburgo. Además, sus fuerzas han apoyado misiones contra el Estado Islámico en Irak y Siria, y en operaciones de mantenimiento de la paz en África.
En el futuro, el Componente Aéreo Belga seguirá modernizando su flota, integrando los nuevos F-35, helicópteros Airbus H145M y drones MQ-9 Reaper. Estas adquisiciones garantizan que se mantendrá como un socio estratégico dentro de la OTAN, preparado para las necesidades de defensa del siglo XXI.