Northrop Grumman y la Fuerza Aérea de EE. UU. inician en Utah la fase decisiva del programa Sentinel con prototipo de silo.
El prototipo del silo abre una fase decisiva del Sentinel en Utah
Con el inicio en Utah de un prototipo a escala real del tubo de un silo de lanzamiento, Northrop Grumman y la Fuerza Aérea de Estados Unidos han abierto una fase decisiva del programa LGM-35A Sentinel. Ese elemento sustituirá la infraestructura del Minuteman III y permitirá preparar la entrada de una nueva generación de misiles balísticos intercontinentales dentro del componente terrestre renovado de la tríada nuclear estadounidense.
El ensayo, que ambas partes anunciaron el 27 de marzo de 2026 y ejecutan con Bechtel, busca comprobar el comportamiento estructural del nuevo diseño y verificar los métodos de construcción antes del paso a la producción a gran escala. Entre la revisión del concepto y el inicio de las obras transcurrieron menos de tres meses, un dato que refleja el intento de recortar plazos en uno de los componentes más complejos del programa.
Como las estructuras heredadas del Minuteman III exigen costos de sostenimiento más altos y ofrecen menos margen para una modernización eficaz, la arquitectura nueva incorpora un sistema modular, endurecido y adaptable. Con ese enfoque, el programa espera simplificar la fabricación, facilitar la instalación en campos de misiles dispersos y hacer más simple el mantenimiento posterior, además de reducir las dificultades que arrastra la infraestructura anterior.
A partir de ese cambio técnico, el programa prevé instalar unos 450 silos Sentinel y mantener operativo el componente terrestre de la tríada nuclear estadounidense hasta 2075. Según ese planteamiento, la estandarización de componentes y la opción de replicar módulos en múltiples emplazamientos deben reducir la complejidad de la obra, mejorar la logística y aportar una previsibilidad mayor al costo total del sistema en conjunto.
Datos clave del nuevo silo y del calendario previsto
- El ensayo del prototipo del silo se anunció el 27 de marzo de 2026.
- Entre la revisión del concepto y el inicio de las obras pasaron menos de tres meses.
- El programa prevé instalar unos 450 silos Sentinel.
- La continuidad operativa del componente terrestre se extiende hasta 2075.
- El despliegue inicial del sistema comenzará a principios de la década de 2030.
El nuevo misil busca más alcance, precisión y flexibilidad operativa
Como sustituto del Minuteman III, que permanece en servicio desde la década de 1970, el Sentinel incorporará nueva tecnología de misiles, infraestructura renovada y capacidades actualizadas de dirección y control. Con esa combinación, el sistema deberá sostener la disuasión nuclear terrestre de Estados Unidos con niveles superiores de seguridad, respuesta operativa y actualización tecnológica frente a amenazas estratégicas variables a lo largo de su vida útil prevista.
En sus prestaciones previstas, el LGM-35A igualará o superará el alcance intercontinental del Minuteman III, que supera los 13.000 kilómetros, y añadirá más precisión y flexibilidad de carga útil. El misil conservará la capacidad de portar múltiples vehículos de reentrada con objetivos independientes, aunque con una integración de ojivas actualizada y un sistema de guiado mejorado para reducir el error circular y elevar la eficacia contra objetivos endurecidos o estratégicos.
Además de esas mejoras, el programa incorpora motores cohete de combustible sólido con niveles superiores de eficiencia y fiabilidad respecto del sistema al que sustituirá. A ello se suma un control más preciso del vehículo postimpulso, concebido para ajustar el despliegue de los vehículos de reentrada y ampliar las opciones de penetración frente a defensas antimisiles avanzadas que puedan afectar la misión del sistema terrestre.
Mientras la infraestructura entra en fase de validación, Northrop Grumman ha completado hitos relevantes en el misil. La compañía demostró elementos de propulsión mediante pruebas estáticas de la primera, segunda y tercera etapas, además de un ensayo de encendido del sistema postimpulso. También registró avances en dirección y control, sensores de seguridad y equipos de apoyo al lanzamiento dentro de un marco de ingeniería digital para acelerar el diseño y reducir riesgos.
El programa entra en su transición hacia la integración y el despliegue
Detrás del Sentinel se encuentra la iniciativa Ground-Based Strategic Deterrent, formalizada a mediados de la década de 2010 para reemplazar al Minuteman III. En 2020, Northrop Grumman recibió el contrato de desarrollo de ingeniería y fabricación, paso con el que el programa avanzó desde la definición inicial hacia una etapa de diseño más detallado, pruebas técnicas y actividades orientadas a mitigar riesgos antes de la producción.
Desde entonces, el programa ha atravesado fases de diseño, ensayos y reducción de riesgos, aunque también ha acumulado aumentos de costos y presión sobre el calendario. Por esa razón, la Fuerza Aérea impulsó una reestructuración destinada a preservar la asequibilidad sin alterar los hitos críticos, con el objetivo de sostener el desarrollo del misil, la renovación de la infraestructura y la integración de las capacidades de apoyo.
En esta etapa, el programa se sitúa entre la validación del diseño y la integración del sistema, por lo que la construcción rápida del prototipo del silo busca reducir incertidumbres antes de la fabricación masiva. Ese trabajo también apoya el plan de retirada gradual del Minuteman III, cuya infraestructura heredada exige cada vez más recursos de sostenimiento y ofrece menos opciones de modernización que el nuevo esquema modular.
Según el calendario previsto, el despliegue inicial del Sentinel comenzará a principios de la década de 2030 y la capacidad operativa total llegará más adelante dentro de esa misma década. El avance simultáneo del misil, de los sistemas de dirección y control y de la infraestructura de silos pretende sostener esa transición sin modificar los hitos esenciales que la Fuerza Aérea considera críticos para el reemplazo del actual componente terrestre.
