RTX presentó avances en su bomba StormBreaker, el radar AESA PhantomStrike y el Jammer de Próxima Generación durante el Simposio Aéreo y Espacial 2025.
StormBreaker se consolida como arma clave de ataque en red
En el Simposio de Guerra de las Fuerzas Aéreas y Espaciales 2025, RTX Corporation ofreció una actualización detallada sobre el GBU-53/B StormBreaker, un sistema de arma diseñado para sustituir a las bombas de racimo tradicionales con capacidad de ataque a vehículos en movimiento. Esta munición de 204 libras está equipada con una ojiva de 105 libras y un conjunto de alas desplegables que le permiten planear hasta 69 millas (111 km) hacia un blanco fijo, o alcanzar objetivos móviles a 45 millas (72 km).
StormBreaker utiliza un sistema de guía multibuscador que incluye imágenes infrarrojas, radar de ondas milimétricas y láser semiactivo, lo que le otorga una versatilidad considerable en condiciones climáticas y entornos variados. Esta capacidad fue demostrada el 24 de marzo de 2025 cuando StormBreakers fueron embarcados en F/A-18F Super Hornets a bordo del USS Harry S. Truman (CVN 75), validando su idoneidad para misiones marítimas contra amenazas como lanzamisiles antibuque.
Además de su despliegue en Super Hornets, el F-15E Strike Eagle y el F-35 Lightning II también son compatibles con el StormBreaker, mientras que su integración futura con el F-15EX Eagle II ya está en desarrollo. Esta arma en red permite recibir actualizaciones de objetivos en vuelo y colaborar entre municiones, aumentando la efectividad de ataque.
RTX también confirmó trabajos en una versión de largo alcance y otra lanzada desde tierra del StormBreaker, ampliando sus aplicaciones tácticas en diversos dominios operacionales.
Especificaciones operativas del GBU-53/B StormBreaker
- Peso total del arma: 204 lb (92,5 kg); ojiva: 105 lb (47,6 kg)
- Alcance de planeo: 111 km (objetivos fijos) y 72 km (objetivos móviles)
- Sistema de guía: infrarrojo, radar de ondas milimétricas y láser semiactivo
- Compatibilidad con F/A-18F, F-15E, F-35 y F-15EX
- Capacidad de operación en red y actualización de objetivos en vuelo

PhantomStrike: radar AESA compacto para múltiples plataformas
RTX también presentó su nuevo radar AESA PhantomStrike, una solución avanzada que puede escanear tanto el aire como el suelo para identificar amenazas u objetivos bajo cualquier condición meteorológica. Este radar cuenta con un haz controlado electrónicamente y en algunos casos también de forma mecánica, lo que extiende su flexibilidad operativa.
El PhantomStrike está alimentado por tecnología de nitruro de galio (GaN) y utiliza el procesador CHIRP de alta fiabilidad, el mismo empleado en los radares AESA más grandes de RTX. Su arquitectura modular permite que el radar sea actualizable por software, lo que facilita la incorporación de nuevas funciones sin reemplazo de hardware.
Su implementación inicial está prevista en el FA-50 de Korean Aerospace Industries, aunque el diseño ha sido optimizado para su uso en vehículos aéreos no tripulados (UAV) y otras plataformas ligeras o medianas. Este radar puede generar imágenes de sensores compatibles con otros sistemas, facilitando la interoperabilidad en operaciones conjuntas.
Para RTX, PhantomStrike representa una solución escalable, ligera y poderosa que contribuye a dotar de capacidades de radar AESA a plataformas que antes no podían incorporar esta tecnología por restricciones de tamaño o energía.
NGJ permitirá capacidades de interferencia en plataformas múltiples
RTX también destacó los avances en el Next Generation Jammer (NGJ), un sistema diseñado para interferir radares enemigos y bloquear transmisiones de radio en el espectro electromagnético. Chuck Angus, director de Requisitos de RTX para Ataques Electrónicos, señaló que el NGJ no está limitado a una sola plataforma, y que existe el potencial para integrarlo en el F-15EX, aviones de patrulla marítima y sistemas no tripulados.
La evolución del NGJ responde a la escasez de plataformas EW dedicadas en el inventario occidental. Actualmente, solo el EA-18G Growler opera como avión de ataque electrónico en la Armada de EE. UU. y la Real Fuerza Aérea Australiana. El EA-37B Compass Call, utilizado por la Fuerza Aérea de EE. UU., proporciona una capacidad similar en misiones de interferencia de largo alcance.
Según Angus, el futuro de la guerra electrónica no se limita a plataformas específicas. En cambio, la tendencia es dotar de capacidad EW a múltiples aeronaves con soluciones modulares como el NGJ, que gestiona automáticamente las prioridades de interferencia con menor carga operativa que su predecesor, el ALQ-99.
RTX también trabaja en un formato más compacto del NGJ para su integración en cazas como el Eurofighter, el F-16 e incluso drones. Esta evolución permite ampliar la cobertura de guerra electrónica sin recurrir a nuevos desarrollos de fuselaje, reduciendo costes y tiempos de implementación.
RTX proyecta ecosistema completo de superioridad electromagnética

Desde municiones guiadas en red como el StormBreaker hasta sistemas de radar como PhantomStrike y tecnologías de ataque electrónico como el NGJ, RTX avanza en convertir el espectro electromagnético en un arma integral. Esta visión forma parte de una estrategia tecnológica que busca dotar a las fuerzas armadas de soluciones interoperables, modulares y escalables.
La compañía, que también produce los motores a reacción Pratt & Whitney y asientos eyectables ACES, continúa ampliando su portafolio con herramientas que garantizan libertad de acción en entornos cada vez más competitivos. Durante el simposio, se destacó que la integración de estas tecnologías no solo mejora la capacidad ofensiva, sino también la defensiva, al asegurar la supervivencia de las plataformas y la superioridad táctica.
Según Rob Novotny de Boeing, el F-15EX está siendo evaluado para futuras misiones de interferencia con el NGJ, aunque dependerá de la obtención de contratos para su implementación. El concepto de añadir capacidades electrónicas a plataformas ya existentes permitiría responder con rapidez y menor inversión ante nuevas amenazas.
En conjunto, los avances presentados por RTX en el simposio de 2025 muestran cómo la empresa está liderando una transformación operativa donde sensores, armas e interferencia convergen en un entorno digital de combate cada vez más sofisticado y exigente.