Un oficial ruso aseguró el 12 de enero derribo de un F-16 ucraniano con S-300; medios estatales ampliaron la versión en medio de ofensivas aéreas.
Relato del derribo y eco mediático en el marco de ataques aéreos rusos
El 12 de enero de 2026, un oficial ruso de defensa antiaérea identificado como “Séver” afirmó en televisión que su unidad derribó un caza F-16 de la Fuerza Aérea de Ucrania. Según su versión, el grupo efectuó dos lanzamientos con un sistema S-300 para asegurar la destrucción del blanco. Reseñas posteriores en medios estatales añadieron la identificación S-300V4 y reprodujeron el testimonio en portales y agencias con audiencia de la cobertura de operaciones en territorio ucraniano.
Informaciones publicadas en Rusia incorporaron elementos del relato: uso de un conjunto S-300, dos disparos para confirmar el derribo y participación de una batería de defensa antiaérea del Ejército. Esas notas tomaron como base la aparición del militar en un programa televisivo y su difusión simultánea. El 9 de enero, Rusia lanzó un misil hipersónico Oreshnik contra un objetivo en el oeste de Ucrania, cerca de Polonia, como parte de una andanada más amplia.
Ese esquema de ataques continuó en los días siguientes. Durante la madrugada del 12 de enero, autoridades militares de Kiev informaron una ofensiva aérea rusa que provocó un incendio en la capital y activó la defensa antiaérea ucraniana. Comunicaciones oficiales describieron daños en un distrito de la ciudad y confirmaron la intervención de unidades de defensa antiaérea. Los reportes mantuvieron la atención sobre el nivel de actividad y las respuestas dentro de la zona urbana.

En paralelo a la difusión del supuesto derribo, se registraron otros hechos de esa semana vinculados con la guerra aérea. El 10 de enero, tras una ofensiva con misiles y drones, fuerzas ucranianas informaron un ataque con drones contra instalaciones de combustibles en la región rusa de Volgogrado. Autoridades reportaron un incendio en un depósito de petróleo. La sucesión de estos acontecimientos mantuvo la actividad aérea y antiaérea como componente principal de la escalada reciente.
Datos clave del derribo y del marco operativo de la semana
- 12 de enero: el oficial “Séver” afirmó derribo de un F-16 ucraniano.
- Dos misiles S-300 según el relato; reseñas citaron variante S-300V4.
- Kiev reportó ofensiva aérea nocturna y activación de defensa antiaérea.
- 9 de enero: Rusia empleó el misil hipersónico Oreshnik en el oeste.
- 10 de enero: drones ucranianos alcanzaron un depósito de petróleo en Volgogrado.
Entregas de F-16, compromisos europeos y coalición para su operación
La presencia de F-16 en Ucrania aumentó durante 2024 y 2025 a partir de donaciones anunciadas por gobiernos europeos y de transferencias efectivas. El 10 de julio de 2024, una comunicación que involucró a Estados Unidos, Dinamarca y los Países Bajos confirmó el proceso de entrega y recogió compromisos de 19 aparatos de Dinamarca y 24 de los Países Bajos, junto a una coalición destinada a entrenamiento y sostenimiento de la operación de estos aviones.
Las entregas siguieron un itinerario escalonado. En julio de 2024, fuentes oficiales confirmaron la llegada de los primeros aparatos, lo que abrió una fase de adaptación doctrinal, adiestramiento y despliegue operativo en misiones de defensa antiaérea e intercepción de objetivos aéreos. Ese proceso incluyó centros de entrenamiento en Europa y acuerdos bilaterales para la provisión de equipos de apoyo, con el propósito de sostener el empleo continuo de la flota dentro del teatro ucraniano.

La operación de F-16 se desarrolló en un entorno con alta densidad de amenazas antiaéreas. En ese contexto, fuerzas rusas utilizaron sistemas de alcance medio y largo para limitar el acceso de aeronaves ucranianas al espacio aéreo. La defensa ucraniana combinó cazas, misiles tierra-aire y artillería antiaérea para interceptar misiles de crucero, drones y cohetes. Secuencias registradas en enero de 2026 y en la segunda mitad de 2025 reflejaron el empleo combinado de esos medios.
En ese marco, el relato difundido en Rusia el 12 de enero incluyó la mención explícita del sistema empleado y la afirmación de dos lanzamientos para asegurar el derribo. Esa práctica coincide con procedimientos de tiro orientados a elevar la probabilidad de destrucción del objetivo en un entorno con contramedidas electrónicas y maniobras evasivas. Los medios que publicaron la declaración añadieron la identificación del sistema como S-300V4 dentro de la familia S-300 en servicio en Rusia.
Cronología de pérdidas de F-16 ucranianos y reivindicaciones rusas previas
Desde su entrada en servicio, las autoridades ucranianas reportaron incidentes y pérdidas de F-16. El 16 de mayo de 2025, la Fuerza Aérea de Ucrania informó la pérdida de un aparato durante una misión nocturna, precisó la existencia de un “incidente a bordo” e indicó que el piloto logró eyectarse con vida. Ese comunicado describió un hecho operacional y circuló con referencias a la cronología de la misión establecida por el propio mando.
Durante el fin de semana del 29 de junio de 2025, el mando ucraniano comunicó la muerte de un piloto y la pérdida de su F-16 mientras defendía el espacio aéreo ante un ataque nocturno con misiles y drones. La Fuerza Aérea de Ucrania atribuyó al aviador el derribo de múltiples objetivos aéreos antes de que el aparato sufriera daños y perdiera altura. Esos datos se publicaron en mensajes institucionales y en reseñas de agencias internacionales.

Por parte rusa, el ministerio de Defensa informó el 13 de abril de 2025 un derribo de un F-16 ucraniano atribuido a su defensa antiaérea. Ese aviso circuló en canales gubernamentales e ingresó en la cobertura de partes diarios. Los datos documentados sobre pérdidas ucranianas durante 2024 y 2025 permiten trazar una cronología con un reporte de accidente mortal en agosto de 2024 y dos eventos confirmados en mayo y junio de 2025.
Por último, la secuencia de enero de 2026 contempló el empleo del misil Oreshnik por parte de Rusia y coincidió con ataques con misiles y drones contra regiones ucranianas. Partes de esa semana enumeraron daños en infraestructuras energéticas, interrupciones del suministro eléctrico y actuaciones de la defensa antiaérea. En Kiev, autoridades informaron intervenciones de equipos de emergencia ante incendios. Ese 12 de enero, la capital registró ofensiva aérea nocturna que obligó al despliegue de unidades antiaéreas.
