El S-70 Okhotnik-B es un dron ruso desarrollado por Sukhoi, autónomo y furtivo, destinado a misiones de combate avanzadas.
El S-70 Okhotnik-B como rival del programa NGAD de Estados Unidos
El programa Next Generation Air Dominance (NGAD) de la Fuerza Aérea de Estados Unidos enfrenta una fuerte competencia del UAV ruso S-70 Okhotnik-B, desarrollado por Sukhoi. Este dron de combate altamente autónomo, en servicio desde 2011 y con prototipos presentados en 2017, comparte varios componentes con el caza Su-57, incluidos los compartimentos internos de armas.
El NGAD de la Fuerza Aérea de Estados Unidos no es el único proyecto de sexta generación en desarrollo; tanto China como Rusia están trabajando en sus propios cazas de próxima generación, con una carrera en marcha para ver quién llega primero. Similar al NGAD, se espera que el avión de combate de sexta generación de Rusia opere junto a una flota de UAV altamente autónomos. En Estados Unidos, estos vehículos se conocen como “drones” y ofrecen una alternativa no tripulada y más económica para acompañar a los aviones tripulados.
Sukhoi está desarrollando el S-70 Okhotnik-B para esta función específica. En 2011, el Ministerio de Defensa de Rusia encargó a Sukhoi el desarrollo de un nuevo sistema UAV. El primer prototipo del S-70 apareció en 2017, revelando su configuración de alas volantes. Un año después, el dron completó su primera serie de pruebas, alcanzando una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora en una prueba de velocidad y parada.
Especificaciones técnicas y capacidades del S-70 Okhotnik-B

Aunque Moscú describe al S-70 “Hunter B” como una plataforma de sexta generación capaz de operar en el espacio exterior, las especificaciones exactas del UAV aún no se han confirmado. El S-70 tiene raíces en el Mikoyan Skat y comparte varios componentes clave con el caza Su-57. Entre 2018 y 2022, los medios estatales rusos informaron sobre la construcción de prototipos del Hunter-B en la planta de aviación Chkalov en Novosibirsk, con mejoras en el equipo radioelectrónico y elementos estructurales.
Aunque estaba previsto que el S-70 entrara en producción en serie en 2024, la guerra en Ucrania podría haber retrasado este calendario. El S-70 debería compartir varios componentes con el caza Su-57, incluyendo los compartimentos internos de armas, lo que permitiría el uso del mismo armamento de largo alcance. La verdadera capacidad del S-70 reside en su armamento, que puede incluir bombas de 250 y 500 kilogramos, así como bombas no guiadas de hasta 1,000 kilogramos y una variedad de misiles aire-tierra y aire-aire.
En total, el dron puede transportar hasta 2.8 toneladas de municiones en sus dos bahías internas de armas. Equipado con el motor a reacción AL-21, el mismo que impulsa al Su-27, el Hunter-B puede alcanzar velocidades superiores a 620 millas por hora. Este dron puede realizar misiones complejas de forma autónoma, incluyendo despegue y aterrizaje, lo que lo convierte en un recurso formidable en la guerra moderna.
Diseño y características adicionales del S-70 Okhotnik-B

Su capacidad para transportar diversas municiones y su tecnología de sigilo, que incluye un diseño de boquilla plana para mejorar su invisibilidad ante el radar, aumentan su eficacia en el campo de batalla. Según los medios estatales rusos, el S-70 tiene un peso de aproximadamente 20 toneladas y una envergadura de 14 metros. Aunque es ligeramente más pequeño que el Su-57, la diferencia es mínima.
En 2023, un informe de The War Zone analizó un video de Moscú que mostraba a un periodista caminando sobre el ala de un Su-57 al lado de un S-70, revelando tamaños similares entre los dos aviones. El nuevo dron está equipado con múltiples entradas y salidas de aire, antenas y un sistema de cámara frontal bajo la parte central del fuselaje delantero. Además, cuenta con un sistema de orientación electroóptica y equipos de reconocimiento radioelectrónico.
Aunque es posible que este sofisticado dron no entre en combate pronto debido a la invasión rusa de Ucrania, representa un avance significativo en la carrera por desplegar la próxima generación de plataformas de combate aéreo.
Impacto del S-70 Okhotnik-B en el futuro de la guerra aérea

El S-70 Okhotnik-B se destaca no solo por sus capacidades autónomas y furtivas, sino también por su potencial para cambiar la dinámica del combate aéreo. Al integrarse con plataformas tripuladas como el Su-57, ofrece una combinación letal de versatilidad y poder de fuego.
La posibilidad de que el S-70 se utilice en misiones junto con cazas tripulados representa un cambio estratégico importante, ya que permite a los comandantes desplegar recursos humanos y no tripulados de manera más eficiente. Este enfoque híbrido de combate podría definir el futuro de la guerra aérea.
El desarrollo y la eventual producción en serie del S-70 indican que Rusia está comprometida con mantener una ventaja tecnológica en el ámbito militar. La cooperación entre sistemas tripulados y no tripulados promete mejorar la capacidad de respuesta y la efectividad en el campo de batalla, influenciando cómo las futuras fuerzas aéreas operarán.