Seis aviones cisterna KC-135 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos despegaron el miércoles 14 de enero de 2026 desde la base aérea de Al Udeid, en Qatar. La salida coincidió con una reorganización del despliegue estadounidense en el Golfo y con la confirmación de Doha sobre la retirada de parte del personal ante el aumento de tensiones regionales. Flightradar24 situó esos vuelos entre los más seguidos de su plataforma pública.
La Oficina Internacional de Medios del Estado de Qatar encuadró la salida de personal en decisiones adoptadas “en respuesta a las actuales tensiones regionales”. El organismo aseguró que el país aplica “todas las medidas necesarias” para proteger a ciudadanos, residentes, infraestructuras críticas e instalaciones militares. El comunicado, fechado el 14 de enero, señaló además que cualquier novedad se difundiría mediante los canales oficiales designados.
Tres diplomáticos citados por Reuters indicaron que el personal recibió instrucciones para abandonar Al Udeid antes de la tarde del miércoles. La medida formó parte de un ajuste del dispositivo operativo y no correspondió a una evacuación formal, según esas fuentes, que subrayaron el carácter preventivo de la decisión adoptada por las autoridades.
En paralelo a la retirada de personal, los despegues de los KC-135 concentraron atención por la función estratégica de estas aeronaves en misiones de largo alcance. El KC-135 constituye el pilar del reabastecimiento en vuelo de la Fuerza Aérea estadounidense, transfiere combustible mediante pértiga y, en configuraciones específicas, permite abastecer a dos aeronaves de forma simultánea desde las puntas alares.
La ficha técnica oficial de la Fuerza Aérea atribuye al modelo una carga máxima transferible de 200.000 libras, equivalentes a 90.719 kilogramos. La dotación habitual incluye tres tripulantes, piloto, copiloto y operador de pértiga, y el avión ofrece capacidad para transporte de carga y apoyo a misiones de evacuación aeromédica en distintos escenarios operativos.
La base de Al Udeid, ubicada al suroeste de Doha, concentra funciones de mando y sostenimiento de operaciones estadounidenses en Oriente Medio. Un informe del Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos describe la instalación como sede de CENTCOM Forward, U.S. Air Forces Central Command Forward, componentes de operaciones especiales, el Centro Combinado de Operaciones Aéreas y la 379ª Ala Aérea Expedicionaria.
El mismo documento detalla que las capacidades del Departamento de Defensa en Qatar incluyen aeronaves de vigilancia, reabastecimiento en vuelo con KC-135, transporte aéreo como los C-17 y sistemas de defensa antimisiles. La base opera como plataforma integral para el control, la logística y el apoyo a operaciones en el área de responsabilidad de CENTCOM.
La magnitud de la instalación y el volumen de personal desplegado han cambiado con el tiempo. El CRS estima entre unos 6.500 y más de 10.000 los militares estadounidenses presentes en distintas instalaciones de Qatar en años recientes, y precisa que el país invirtió más de $1.000 millones en la construcción de Al Udeid durante los años noventa, además de aportes posteriores.
El informe sitúa en 2003 el traslado del Centro de Operaciones Aéreas de Estados Unidos para Oriente Medio desde Arabia Saudí a Al Udeid. Desde entonces, la base ha funcionado como nodo de logística, mando y basamiento para las operaciones estadounidenses en la región bajo la estructura de CENTCOM.
La reducción de presencia se produjo tras un precedente reciente mencionado en comunicados iraníes. Associated Press recogió una publicación de Ali Shamkhani, asesor del líder supremo Alí Jamenei, en la que aludió a un ataque iraní contra Al Udeid en junio como respuesta a bombardeos estadounidenses sobre instalaciones nucleares iraníes. AP informó que Irán lanzó 19 misiles; un oficial qatarí indicó que uno impactó en la base, y el Mando Central de Estados Unidos afirmó que no hubo heridos.
Las gestiones diplomáticas acompañaron la evolución de la crisis. AP informó de una llamada entre Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, y el primer ministro qatarí, el jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani. Tras la conversación, el dirigente qatarí reiteró el respaldo de Doha a los esfuerzos de desescalada y a soluciones pacíficas orientadas a reforzar la seguridad y la estabilidad regionales.
