El reciente ataque con drones llevado a cabo por Ucrania en la base aérea de Morozovsk, situada en lo profundo del territorio ruso, logró destruir con éxito depósitos de municiones, e incluso podría haber alcanzado un cazabombardero Su-34.
Los ucranianos han demostrado su habilidad para captar la atención de la prensa occidental, utilizando esta ofensiva para volver a poner en foco su causa. El ataque a la base, ubicada a 240 kilómetros de las líneas del frente, ha cumplido con el objetivo de Kiev de atraer nuevamente la atención internacional hacia su lucha, pese a que las condiciones sobre el terreno permanecen sin cambios significativos.
Aunque este ataque fue relativamente impresionante al impactar territorio ruso, el éxito logrado no altera la situación en el campo de batalla. Mediante drones de largo alcance, Ucrania destruyó depósitos que contenían bombas aéreas guiadas, las cuales eran cruciales para mantener en operación a los Su-34 “Fullback”, una de las principales aeronaves rusas empleadas en la guerra.

Imágenes borrosas sugieren que un Su-34 podría haber sido destruido mientras estaba en la base, lo que coincide con declaraciones previas del gobierno ucraniano, que aseguró en febrero de este año haber dañado o destruido más de 50 de estos bombarderos desde el inicio de la invasión en 2022.
En Ucrania, este hecho se celebra, especialmente dado que la guerra ha tomado un rumbo difícil en el último año. Sin embargo, aunque la destrucción de infraestructura crítica en una base rusa es un logro considerable, no se traduce en una ventaja inmediata en el campo de batalla, ya que el ejército ucraniano no tiene la capacidad de cambiar el curso de la guerra en este momento.
El Su-34 destruido en Morozovsk será fácilmente reemplazado, ya que la industria militar rusa opera a plena capacidad, con la sociedad en pie de guerra. Pese a las celebraciones, los ucranianos reconocen que la destrucción de cincuenta Su-34 no alteraría el panorama, ya que Rusia cuenta con suficientes recursos para reponerlos y mantiene el control sobre el este de Ucrania y Crimea.

Es probable que estos ataques sean parte de un esfuerzo de Ucrania para influir en las percepciones internacionales mientras se preparan para posibles negociaciones de paz. No obstante, también podría ser un intento de asegurar más apoyo financiero y militar de Estados Unidos, en una guerra que, para muchos, Ucrania no puede ganar bajo los términos actuales.
En resumen, la destrucción de un Su-34 y de depósitos de municiones en una base rusa genera titulares positivos para Ucrania en Occidente, pero no cambia la dinámica general de la guerra, prolongando así la guerra sin un cambio estratégico significativo.