Se anticipa la llegada de los primeros F-16 daneses a Ucrania durante el verano, seguida por la entrega de los noruegos en otoño.
Tras extensas negociaciones y demoras, un consorcio de naciones europeas confirmó en 2023 su decisión de donar a Ucrania varios de sus cazas F-16 Block 15/20 ya retirados del servicio activo. Este proceso no fue trivial. Requirió un intensivo reentrenamiento de pilotos y personal técnico ucraniano para la operación y mantenimiento de estos equipos de fabricación occidental.
A pesar de los desafíos, el envío de estos aviones está próximo a realizarse. Los F-16, reconocidos por su probada eficacia, enfrentan ahora el desafío del tiempo y su impacto en el rendimiento, especialmente bajo las exigentes condiciones de Ucrania.
Dinamarca lidera las entregas de F-16 a Ucrania este verano

Dinamarca se perfila como pionera en este proceso, con planes de iniciar la transferencia de F-16 durante el verano, aunque las fechas específicas todavía no se han definido claramente. Este país ha demostrado un firme compromiso con el apoyo a Ucrania.
Según reportes del Kyiv Independent, Bélgica también está acelerando su proceso de entrega, con expectativas de que sus cazas lleguen a lo largo de 2024. Aunque la programación para Noruega sigue siendo incierta, ya han realizado envíos de F-16 retirados a Rumanía.
Adicionalmente, la ministra de Defensa de los Países Bajos, Kajsa Ollongren, anunció el 6 de mayo en una conferencia de prensa que su nación comenzará a suministrar cazas F-16 a Ucrania en el otoño. Los Países Bajos se comprometieron a aportar 24 aviones en apoyo a la asediada fuerza aérea ucraniana, que continúa su lucha contra adversidades significativas, enfrentándose a lo que alguna vez se consideró una de las fuerzas aéreas más grandes y avanzadas del mundo.
Naciones como el Reino Unido, Estados Unidos y Francia complementan este esfuerzo con programas de capacitación para los operadores de F-16.
Dinamarca, Noruega y Países Bajos lideran donaciones de F-16 a Ucrania

Hasta ahora, se contabilizan más de 108 aviones de ala fija donados o prometidos a Ucrania durante el conflicto actual. Entre los contribuyentes de cazas F-16, destacan los Países Bajos con 24 aviones prometidos, Dinamarca con 19, Noruega con 22, y Bélgica, cuya cifra exacta aún no se ha determinado.
Grecia, por su parte, ha indicado su intención de retirar sus F-16 más antiguos junto con otros modelos veteranos, lo que ha generado especulaciones sobre si estos aviones podrían ser redirigidos hacia Ucrania.
Además, naciones como Polonia y Eslovaquia han aportado aviones MiG-29 de diseño soviético, compatibles con los que ya opera Ucrania, facilitando así su integración inmediata sin necesidad de un proceso de adaptación extenso. Otros aviones de la era soviética también han sido suministrados a Ucrania a través de estados miembros de la OTAN, actuando estos como intermediarios. En algunos casos, estos aviones han sido enviados oficialmente en calidad de “piezas”.
Debate intensificado por la llegada de F-16 occidentales a Ucrania

Con la inminente llegada de los F-16 occidentales, ya retirados del servicio activo, a Ucrania, las voces prorrusas han manifestado opiniones encontradas. Algunos comentaristas y políticos prorrusos critican los F-16 como inferiores frente a los aviones rusos, llegando incluso a referirse a ellos despectivamente como “ataúdes voladores” en plataformas como X/Twitter.
Por otro lado, hay quienes los consideran potencialmente amenazas nucleares. Según reportes de medios como Russian Top War, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia ha declarado que los F-16 serán tratados como posibles portadores de armas nucleares, evidenciando la tensión y la retórica escalada en torno a este nuevo desarrollo en el teatro de operaciones ucraniano.