Venezuela exhibe un dron iraní Mohajer 6 en Maracay mientras Estados Unidos anuncia sanciones y refuerza su despliegue militar en el Caribe.
Sanciones de EE UU y Mohajer-6 visible en la base aérea El Libertador
Una imagen difundida a finales de diciembre mostró por primera vez con nitidez un Mohajer-6 iraní en la Base Aérea El Libertador, en Maracay, sede operativa de la Aviación Militar Bolivariana. La fotografía circuló en paralelo al anuncio del Departamento del Tesoro de nuevas sanciones contra una red vinculada al comercio de aeronaves no tripuladas entre Teherán y Caracas, junto con la intensificación del despliegue militar estadounidense en el Caribe, según The War Zone.
El Tesoro, en su comunicado del 30 de diciembre de 2025, identificó a la estatal EANSA y a su presidente, José Jesús Urdaneta González, como responsables del ensamblaje en Venezuela de aeronaves Mohajer, reetiquetadas como serie ANSU. El documento señaló un acuerdo con Qods Aviation Industries para vender el Mohajer-6 por varios millones. La nota incluyó una fotografía de un Mohajer-2 en El Libertador y describió al ANSU-100 como capaz de lanzar bombas guiadas Qaem.
Agencias internacionales replicaron la medida y su alcance. Reuters informó que Washington sancionó a diez personas y entidades en Irán y Venezuela por su implicación en el comercio de armas, con foco en aeronaves no tripuladas. La agencia señaló que Urdaneta coordinó esfuerzos de producción en territorio venezolano. Associated Press ubicó la acción dentro de una campaña para limitar capacidades militares de Irán y subrayó la preocupación de Estados Unidos por transferencias de armamento hacia Venezuela.

La aparición del Mohajer-6 coincidió con un aumento de medios militares estadounidenses en la cuenca caribeña. Una investigación visual de Reuters documentó trabajos de reacondicionamiento en la antigua base de Roosevelt Roads, en Ceiba, Puerto Rico, y mejoras en aeropuertos civiles de Puerto Rico y Santa Cruz, en las Islas Vírgenes, con el fin de habilitar operaciones cercanas al territorio continental venezolano. Imágenes de diciembre mostraron aeronaves de transporte y personal militar en Roosevelt Roads.
Claves verificables sobre sanciones, Mohajer-6 y despliegue regional
- Foto del Mohajer-6 en El Libertador el 31 de diciembre de 2025.
- Comunicado del Tesoro del 30 de diciembre de 2025 identificó a EANSA y a Urdaneta.
- Reacondicionamiento de Roosevelt Roads y operaciones cercanas, documentadas por Reuters.
- ANSU-100, derivado del Mohajer-2, capaz de emplear bombas Qaem.
- Historial en Etiopía y Sudán, con transferencias a Rusia y uso probado en combate.
Estructura industrial, antecedentes y capacidades técnicas del Mohajer-6
En ese mismo periodo, la Casa Blanca elevó acciones contra embarcaciones acusadas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental. El 29 de diciembre, el presidente Donald Trump afirmó que fuerzas estadounidenses atacaron una instalación de carga de lanchas en Venezuela, sin detallar la unidad. Autoridades de Washington no ofrecieron confirmación posterior. Reuters encuadró esa afirmación dentro de una campaña de presión que integró golpes contra embarcaciones, confiscaciones de petroleros sancionados y un dispositivo regional.
El perfil técnico sitúa al Mohajer-6 como aeronave no tripulada de empleo dual, con autonomía de doce horas, techo operativo de 5.500 metros y dos puntos duros subalares para munición guiada de la familia Qaem. Manuales del Ejército de Tierra de Estados Unidos describen cargas útiles electroópticas y bombas guiadas por televisión o infrarrojo. La serie Mohajer, en su segunda generación, ingresó como ANSU-100, con armamento ligero guiado, según la autoridad sancionadora.

La cronología del vínculo industrial y militar entre Teherán y Caracas se remonta, según el Tesoro, a 2006. Desde entonces, ambas capitales coordinaron provisión de aparatos Mohajer, con distintos niveles de montaje local y con cambios de designación para su integración en inventario nacional. La inclusión de Qods Aviation Industries en 2023, por su pertenencia al ministerio de Defensa iraní, ya había impuesto restricciones financieras, ahora ampliadas al eslabón venezolano que sostiene y ensambla el sistema.
El empleo del Mohajer-6 en conflictos previos figura en registros de prensa y análisis especializados. En 2022, portavoces del Departamento de Estado mencionaron entregas a Etiopía durante la guerra de Tigray, con organizaciones que ubicaron ese modelo entre los sistemas usados en ese teatro. En 2024, Reuters describió su presencia en Sudán. Además, antecedentes y evaluaciones de defensa reportaron transferencias a Rusia en la guerra de Ucrania, lo que permite calificarlo como sistema probado en combate.
Base El Libertador, ANSU y convergencia con despliegues de EE UU
En el entorno venezolano, la combinación de producción local y adquisición externa se apoya en estructuras industriales y logísticas existentes. La Base Aérea El Libertador, sede del Comando Aéreo de Operaciones, figura en documentos del Tesoro como punto de ensamblaje y mantenimiento de la familia Mohajer. La inserción del Mohajer-6 amplía funciones asignadas al derivado del Mohajer-2, identificado como ANSU-100, y agrega capacidad de ataque de precisión con munición guiada de pequeño tamaño.
El incremento de medios de Estados Unidos en el Caribe incluyó, según recuentos gráficos de Reuters, el despliegue de unidades anfibias y la proyección de aviación táctica y de transporte hacia Puerto Rico, con Ceiba como punto de apoyo logístico. Dichos movimientos, presentados como parte de operaciones antidroga, ocurrieron a escasos centenares de kilómetros del litoral venezolano y coincidieron con anuncios de refuerzo de seguridad interna por parte de Caracas.

La aparición del Mohajer-6 resultó coherente con el lenguaje técnico de las autoridades estadounidenses. El anuncio sancionador destacó que el ANSU-100, derivado del Mohajer-2, ya emplea bombas Qaem de guía electroóptica o infrarroja, lo que confirma integración nacional ya vigente de armamento guiado ligero para aeronaves no tripuladas. El arribo de una plataforma con mayor carga útil y persistencia, dentro de la misma familia, encaja en esa línea de desarrollo.
El cierre de 2025 dejó tres vectores concurrentes: sanciones de Estados Unidos contra el eslabón venezolano-iraní del programa Mohajer, evidencia fotográfica de un Mohajer-6 en El Libertador y un despliegue militar estadounidense con obras en Roosevelt Roads. La plataforma integra sensor electroóptico y láser en torreta, transmite datos a estación terrestre y opera con munición Qaem-5/9. Su autonomía de alrededor de media jornada favorece vigilancia y ataque de oportunidad en ámbitos marítimos y litorales.
