El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas adoptó hoy (miércoles) otra resolución que condena a Israel y lo acusa de violaciones de derechos humanos y acciones ilegales.
Bajo el título “Situación de los derechos humanos en el territorio palestino ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y la obligación de garantizar la rendición de cuentas y la justicia”, el documento declara ilegal e ilícita toda presencia israelí en Judea y Samaria, incluyendo Jerusalén Oriental.
El texto sostiene que el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, que reconoce el derecho de legítima defensa en caso de ataque armado, no es aplicable cuando la amenaza proviene de territorios bajo control israelí. En consecuencia, la resolución niega a Israel el derecho a defenderse de ataques terroristas desde Judea, Samaria, Jerusalén Oriental y Gaza.
También se incluyen críticas a Israel por el trato a prisioneros árabes palestinos, condenando los arrestos de menores sin considerar si participaron en actos violentos. Según el documento, cualquier detención, juicio o encarcelamiento de niños palestinos por parte de Israel viola la Convención sobre los Derechos del Niño. Sin embargo, no se menciona ninguna condena contra Hamás ni contra quienes en Gaza secuestraron, torturaron y asesinaron a rehenes israelíes, entre ellos niños y bebés.
Se acusa a Israel de crímenes sexuales, pero el documento omite toda referencia a los abusos cometidos contra víctimas israelíes el 7 de octubre o contra rehenes israelíes.
De las nueve páginas que conforman la resolución, solo dos condenan los ataques contra civiles israelíes, el lanzamiento de cohetes contra ciudades de Israel y la masacre del 7 de octubre. La toma de rehenes no es condenada explícitamente, aunque se exige su liberación inmediata y el acceso humanitario para ellos.
El documento no menciona en ninguna parte a los terroristas de Hamás.
Con 27 votos a favor, 4 en contra y 16 abstenciones, la resolución fue aprobada. Chequia, Alemania, Etiopía y Macedonia del Norte se opusieron.
Oren Marmorstein, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, rechazó la resolución y la calificó de propaganda de Hamás.
“El Ministerio de Propaganda de Hamás —también conocido como el Consejo de Derechos Humanos de la ONU— ha fabricado otra resolución completamente falsa y distorsionada contra el Estado judío”, declaró Marmorstein.
El documento ignora la masacre del 7 de octubre y los ataques terroristas continuos contra Israel, omite los crímenes sexuales cometidos por Hamás y no menciona que 59 rehenes siguen siendo torturados. En su lugar, repite acusaciones infundadas contra Israel, promovidas por un organismo parcial y antiisraelí.
“Si alguien aún duda de que esta institución debe desaparecer, hoy ha recibido otra respuesta clara e inequívoca. Israel agradece a los países que no apoyaron esta vergonzosa resolución”, concluyó Marmorstein.