El Consejo de Derechos Humanos de la ONU confirmó que la relatora Francesca Albanese seguirá en su cargo hasta 2028, pese a múltiples denuncias por antisemitismo.
Consejo de Derechos Humanos ignora quejas y renueva mandato de Albanese
El viernes, una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU celebrada en Ginebra confirmó que Francesca Albanese permanecerá en su cargo como relatora especial sobre los territorios palestinos ocupados hasta abril de 2028. El organismo no abordó ninguna de las denuncias planteadas por legisladores y organizaciones de Estados Unidos y Europa que exigían su destitución por reiteradas declaraciones antisemitas y sesgo contra Israel.
Albanese, abogada italiana y académica afiliada a la Universidad de Georgetown, fue nombrada en abril de 2022. Ha trabajado en la UNRWA, una agencia de la ONU criticada por Israel por presuntamente albergar operativos terroristas y promover una narrativa antiisraelí.
Las normas del Consejo establecen que el presidente debe transmitir cualquier información relevante sobre violaciones a la imparcialidad antes de renovar mandatos. Sin embargo, el comité de coordinación de procedimientos especiales desestimó las quejas, y el mandato de Albanese fue renovado sin discusión alguna durante la sesión del viernes.
Un portavoz del CDH señaló que Albanese se encuentra entre los relatores con mandato por país, no temático, lo cual permite una extensión de seis años continuos sin reelección intermedia, hasta el 30 de abril de 2028.
Denuncias formales y acusaciones públicas contra Francesca Albanese
- Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania y Reino Unido criticaron su permanencia en el cargo.
- Legisladores y grupos judíos exigieron su remoción por declaraciones antisemitas documentadas.
- Ha dicho que el “lobby judío controla Estados Unidos” y ha comparado a israelíes con nazis.
- Rechazó que el ataque de Hamás contra Israel tuviera motivaciones antisemitas.
- Su último informe, “Anatomía de un genocidio”, acusó a Israel sin investigar a Hamás.
Figuras internacionales denuncian la decisión del Consejo de la ONU
Las reacciones ante la confirmación del mandato de Albanese no se hicieron esperar. El embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Danny Danon, calificó la renovación como “una vergüenza y una mancha moral para las Naciones Unidas”. “Albanese es una antisemita notoria que ha expresado repetidamente odio hacia el pueblo judío”, afirmó.
Desde Estados Unidos, la embajadora especial contra el antisemitismo, Deborah Lipstadt, también cuestionó su idoneidad. En declaraciones previas, Lipstadt aseguró que el propio secretario general de la ONU, António Guterres, había llamado a Albanese “una persona horrible”.
Anne Bayefsky, directora del Instituto Touro de Derechos Humanos de Nueva York, denunció que “el Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha expuesto hoy el lado oscuro de su operación antiisraelí y antijudía para que el mundo lo vea”. Añadió que los 47 miembros del Consejo “podían haberla destituido, pero no lo hicieron”, criticando también a países europeos como Alemania.
La misión estadounidense ante la ONU informó que había enviado una carta formal al secretario general en la que pedía no renovar el mandato de Albanese. Asimismo, el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes exigió que el Consejo la rechazara, sin éxito.
Críticas a la imparcialidad y funcionamiento del Consejo de Derechos Humanos
Albanese ha sido ampliamente cuestionada por reiteradas expresiones de odio hacia Israel y el pueblo judío. Ha negado el derecho de Israel a la autodefensa, culpado a Israel por la invasión de Hamás, y condenado el asesinato del jefe terrorista Yahya Sinwar. Además, ha minimizado o justificado ataques terroristas al enmarcarlos como reacciones políticas.
En su informe más reciente titulado “Anatomía de un genocidio”, Albanese acusó a Israel de llevar a cabo un “borrado colonial de larga data”, sin incluir ningún análisis sobre crímenes cometidos por Hamás. Los críticos afirman que este tipo de informes refuerzan un sesgo sistemático contra Israel dentro de la ONU.
Actualmente, el Consejo de Derechos Humanos mantiene una comisión permanente de investigación contra Israel aparte del mandato de Albanese. Esta comisión ha sido criticada por su parcialidad, y al menos uno de sus miembros ha emitido declaraciones antisemitas públicas.
Según informes, la ONU condena a Israel más veces que a cualquier otro país. Esto ha reforzado la percepción de un sesgo estructural dentro del sistema de derechos humanos de la ONU contra el Estado judío.
Estados Unidos, principal financista del organismo que supervisa a Albanese
Estados Unidos contribuyó con más de 36 millones de dólares en 2024 a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la cual supervisa la labor de Albanese. Tras la decisión del viernes, diversas voces pidieron reevaluar este financiamiento.
Organizaciones como Human Rights Voices y UN Watch instaron a Washington a cortar fondos a un organismo que, según ellos, normaliza la retórica antisemita y protege a figuras como Albanese.
Los defensores de Israel sostienen que esta designación prolongada es un reflejo de la politización del Consejo de Derechos Humanos, al que acusan de priorizar campañas antiisraelíes sobre los principios de imparcialidad y equidad que dice defender.
La Asamblea general de la ONU, que supervisa tanto el Consejo como su presupuesto, no ha tomado ninguna medida sobre el caso, pese a la presión internacional.