Una mujer que trabajó con Karim Khan en 2009 lo acusó de conducta sexual inapropiada, según reveló The Guardian. La denunciante, bajo anonimato, afirmó que Khan, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional, la sometió a insinuaciones sexuales no deseadas, abusó de su autoridad y la presionó reiteradamente para tener relaciones sexuales, describiendo sus avances como una “avalancha constante”.
En 2009, Khan, entonces un destacado abogado en tribunales internacionales, mostró un comportamiento que la denunciante calificó de inapropiado. Ella relató que él insistía en encuentros personales y la sometía a constantes avances sexuales no consentidos, según el informe periodístico. Esta acusación se suma a otra presentada en los últimos dos años, que también señala conductas similares por parte del fiscal.
Karim Khan, responsable de emitir órdenes de arresto contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa, Yoav Gallant, se apartó temporalmente de su cargo en 2025 tras las primeras acusaciones de conducta sexual indebida. Las denuncias han generado controversia, y algunos de sus colaboradores sugieren que podrían ser parte de una campaña para desacreditarlo, aunque no se han presentado pruebas que confirmen esta teoría.
El informe de The Guardian indica que no hay evidencia de un complot orquestado para deslegitimar a Khan, a pesar de las afirmaciones de sus aliados, quienes vinculan las acusaciones a sus investigaciones de alto perfil. La denunciante de 2009 relató que Khan abusó de su posición de poder, lo que refuerza las preocupaciones sobre su conducta en el entorno laboral de la CPI.
Actualmente, Khan permanece bajo escrutinio mientras la investigación sigue su curso. Las acusaciones han generado debate sobre la integridad del fiscal y el impacto en el trabajo de la Corte Penal Internacional. Sus asociados insisten en que las denuncias carecen de fundamento, pero la falta de pruebas concretas de una campaña de desprestigio mantiene el caso en el centro de la atención pública.