El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, reclamó que se cierre cuanto antes la investigación abierta por Estados Unidos sobre el bombardeo de una escuela iraní el 28 de febrero y pidió que se haga justicia por las víctimas del ataque.
Ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, Turk describió el impacto del ataque contra la escuela primaria Shajareh Tayyebeh, en Minab, como un episodio que provocó un “horror visceral”.
El responsable de derechos humanos de la ONU sostuvo además que la responsabilidad de esclarecer lo ocurrido recae en quienes ejecutaron el bombardeo. “Recae sobre quienes llevaron a cabo el ataque la responsabilidad de investigarlo de forma rápida, imparcial, transparente y exhaustiva”, afirmó.
Turk recordó que altos cargos estadounidenses han asegurado que el caso está siendo investigado y urgió a que ese proceso termine sin demora. “Altos funcionarios estadounidenses han afirmado que el ataque está siendo investigado. Pido que ese proceso concluya lo antes posible y que sus conclusiones se hagan públicas. Debe hacerse justicia por el terrible daño causado”, dijo.