Las fuerzas armadas y policiales detuvieron a dos beduinos israelíes, sospechosos de contrabando de una carga de hachís valorada en un cuarto de millón de shekels, cerca de 80 000 dólares. La información fue difundida de forma conjunta por las Fuerzas de Defensa de Israel y la policía.
Los detenidos pertenecen a la tribu beduina Azazme. Efectivos de la Brigada Yoav de las FDI los avistaron al sur del mar muerto, en las inmediaciones de la frontera con Jordania, mientras transportaban bolsas de lona, un comportamiento que activó las sospechas de tráfico de drogas.
Tras la intervención, las fuerzas de las FDI efectuaron la detención y comprobaron que los hombres portaban 53 kilogramos, equivalentes a 117 libras, de hachís. Posteriormente fueron trasladados a la comisaría de Arad, donde quedaron a disposición para ser interrogados. El procedimiento quedó a cargo de la policía.
