Las autoridades de Dubái detuvieron a un investigador privado israelí en el marco de las pesquisas por el doble asesinato de la pareja ruso-israelí formada por el exempresario de criptomonedas Roman Novak y su esposa, Anna, según informan medios internacionales. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Jerusalén afirma que no tiene constancia del caso.
El arrestado es Michael Greenberg, también identificado como Mike Green, fundador de la empresa Mike Green Private Investigation en Tailandia. La detención se produjo en los últimos días en Dubái por “vínculos con los asesinos”, aunque las informaciones indican que no figura como sospechoso directo del asesinato.
La pareja desapareció alrededor del 2 de octubre en Dubái, mientras se dirigía a una supuesta reunión con inversores en un complejo turístico de montaña. Un conductor privado los trasladó y, más tarde, ambos subieron a otro vehículo con tres “inversores rusos desconocidos”, tras lo cual no se volvió a saber de ellos.
Con posterioridad, los investigadores rastrearon los teléfonos de las víctimas en distintas zonas, entre ellas Omán. Más tarde localizaron los restos en el desierto, incrustados en hormigón, después de que se emplearan productos químicos potentes para acelerar la descomposición de los cuerpos, de acuerdo con los datos recopilados en el expediente.
Los investigadores sospechan que los agresores torturaron a las víctimas antes del desenlace, y que las obligaron a presenciar cómo sometían al otro a tormentos. Después las apuñalaron hasta la muerte, según la hipótesis principal, tras negarse a entregar las contraseñas de sus carteras de criptomonedas.
La policía local sostiene que los autores también intentaron obtener un rescate de unos 200 000 dólares, aunque el plan no prosperó. La investigación se desarrolla de forma conjunta entre las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos y Rusia, e incluye el seguimiento de desplazamientos y comunicaciones.
En el marco de esas diligencias, las fuerzas de seguridad detuvieron a entre siete y ocho sospechosos, en su mayoría ciudadanos rusos, y la mayoría de las detenciones se efectuó en Rusia. Las autoridades manejan como motivos la venganza por estafas con criptomonedas o el fracaso del chantaje.
