El Tribunal de Distrito de Jerusalén ha condenado a tres terroristas, entre ellos un menor, a largas penas de prisión de 20 y 23 años, tras declararlos culpables de perpetrar un ataque con apuñalamiento en el barrio de Gilo, en Jerusalén, en julio de 2023.
Los terroristas también recibieron penas de prisión suspendidas y la orden de indemnizar a la víctima con un monto total de 150.000 shekels.
Los tres terroristas apuñalaron a un judío, que resultó gravemente herido y necesitó atención médica urgente para salvarle la vida. Según el veredicto, los terroristas conspiraron para cometer un atentado terrorista con intención homicida contra judíos.
La acusación señala que, meses antes del ataque, los terroristas decidieron llevar a cabo un apuñalamiento, se proveyeron de cuchillos, entraron ilegalmente en Israel y llegaron al barrio de Gilo, en Jerusalén. Al ver a la víctima en la calle Margalit, advirtieron que era judía y la atacaron con cuchillos con la intención de matarla, lo que le provocó graves lesiones físicas y mentales.
Como consecuencia del ataque, la víctima fue trasladada al hospital en estado grave, con numerosas puñaladas en las extremidades, el cuello, el pecho y el abdomen, además de un cuchillo clavado en la espalda. Sufrió lesiones severas en los pulmones, el hígado y el estómago, fracturas de costillas y estuvo al borde de la muerte durante la operación, tras lo cual se estabilizó gracias a un tratamiento que le salvó la vida. Posteriormente, los médicos le diagnosticaron una discapacidad permanente del 46 %.
Los terroristas fueron condenados por los delitos de intento de asesinato, posesión ilegal de arma blanca y delito grave, circunstancias que el tribunal tomó en cuenta al dictar sentencia.
En sus alegatos de sentencia, la Fiscalía del Distrito de Jerusalén solicitó penas de 25 años de prisión, además de libertad condicional y una indemnización económica. La fiscalía subrayó que se trató de uno de los delitos terroristas más graves, cometido por motivos ideológicos, con planificación previa y un ataque coordinado contra una víctima aleatoria en un espacio público.
En el veredicto, el tribunal indicó que la gravedad del delito radica en la planificación previa, el ataque conjunto de tres terroristas contra una sola víctima, la determinación y extrema crueldad del acto y sus graves consecuencias, y destacó que los delitos terroristas exigen un castigo severo para proteger la seguridad pública y la del Estado.
