La noche del jueves, la familia de Matan Angrest, aún retenido como rehén en Gaza tras la masacre del 7 de octubre, revelará grabaciones de su captura.
En el material, Matan aparece sometido a un linchamiento por parte de una turba árabe palestina en Gaza.
Herido de gravedad y sin conocimiento, fue trasladado a la Franja. Se encontraba en el tanque con Itay Chen y Daniel Pérez, ambos caídos en combate el 7 de octubre, cuyos cuerpos fueron secuestrados. Junto a ellos estaba también Tomer Leibovitz, quien murió en la misma batalla.
Anat Angrest, su madre, afirmó que la familia se abstuvo hasta ahora de divulgar las imágenes, pero la situación ya no deja alternativa.
“Esta noche, no tenemos opción más que hacer público el video de Matan, mi hijo, en el momento de su secuestro”, declaró. “Fue linchado y golpeado por la multitud. Evité ver la grabación, que solo mi esposo Hagai había visto hasta hace poco, pero entendí que no había otra salida. Necesitamos probar que su vida está en peligro”.
La decisión de exponer el caso ante la opinión pública fue difícil para la familia, que había intentado preservar la privacidad de Matan.
“No somos personas de manifestaciones ni de contacto con los medios; Matan ni siquiera usa redes sociales”, explicó Anat. “Pero comprendí que el silencio ya no es una opción. Ya lo abandonaron una vez”.
El tiempo apremia. Los informes médicos derivados del análisis de las grabaciones advierten sobre discapacidades a largo plazo, fracturas en el rostro y otras lesiones agravadas por la falta de atención. Matan está encerrado en una jaula, desnutrido y privado de luz solar. Que alguien me diga que esto no es lo más urgente.