Un fragmento de un misil balístico iraní interceptado impactó este martes por la mañana en una vivienda de Tel Arad, una aldea beduina no reconocida del Néguev, y causó daños importantes, sin dejar heridos, según informó Hadash-Ta’al.
La familia afectada se encontraba dentro de una habitación segura cuando el fragmento cayó sobre la casa. Se trata de una de las pocas viviendas de la aldea que cuenta con ese tipo de protección.
Yihad Amor, residente de Tel Arad, dijo que el fragmento impactó en la casa de su tío, a unos 20 metros de la suya. También relató que sintió un “miedo total” cuando escuchó el golpe, alrededor de las 6 de la mañana.
El caso volvió a exponer la falta de protección en las aldeas beduinas no reconocidas del Néguev. Como Tel Arad no tiene reconocimiento estatal, dispone de pocos refugios antiaéreos públicos y la mayoría de sus habitantes no cuenta con habitaciones seguras en sus casas.
Esa situación afecta a unos 130.000 residentes repartidos en alrededor de 35 aldeas no reconocidas, según los datos citados en el reporte.
Amor afirmó que los habitantes de estas comunidades se sienten abandonados por el Estado. “Para nuestros vecinos en Arad, llega el Comando del Frente Interno y viene la policía. El primer ministro estuvo allí. El mundo entero estuvo allí”, dijo, en alusión al reciente impacto directo de un misil en la cercana ciudad de Arad, que dejó cerca de 90 heridos.
“Cuando llamamos a la policía, o al Comando del Frente Interno, o al consejo regional, no responden. Nadie presta atención. No piensan en nosotros como personas, sino como animales”, denunció.
En un comunicado difundido después del ataque, la rama del Néguev del partido Hadash sostuvo que el abandono de estas aldeas por parte del gobierno refleja “una política explícitamente racista” y una “discriminación flagrante contra los ciudadanos árabes del Néguev”.
