La Policía de Israel prepara la formación de una nueva unidad dedicada exclusivamente a investigar y desarticular redes de espionaje a favor de Irán, tras constatar un aumento sostenido de estos casos en los últimos dos años.
La medida se adopta en coordinación con el Shin Bet, el servicio de seguridad interna israelí. Según informó el viernes el Canal 13, las autoridades policiales reconocen que estos incidentes “no van a desaparecer” y que la mayoría de los reclutados actúan por motivos económicos y no ideológicos.
La futura unidad dependerá de Lahav 433, la división de delitos graves de la Policía, y se encargará tanto de las investigaciones como del seguimiento de sospechosos. Hasta ahora, los casos se distribuían entre diferentes unidades según la información que llegaba del Shin Bet.
En los últimos dos años, las fuerzas de seguridad han detenido a más de 50 presuntos espías iraníes en 38 casos que se hicieron públicos.
El jueves, tras levantarse una orden de silencio, la Policía anunció que presentará cargos contra cuatro personas acusadas de fabricar explosivos por encargo de un agente iraní. El objetivo del complot era “dañar a una figura de alto nivel”, identificada ampliamente como el exprimer ministro Naftali Bennett.
Este caso representa una excepción dentro de la tendencia general. Mientras que la mayoría de los reclutados israelíes se han negado a las propuestas de los agentes iraníes de pasar a la violencia o al asesinato de figuras públicas, algunos sí aceptaron.
Entre las excepciones figuran dos jóvenes judíos de Tiberíades, detenidos cuando supuestamente se preparaban para viajar a Irán a recibir entrenamiento, y siete jóvenes de Beit Safafa, un barrio árabe del Este de Jerusalén, que según las acusaciones planeaban asesinar a un científico destacado y a un alcalde de una ciudad importante.
Ante el incremento de estos casos, Israel ha habilitado incluso un nuevo pabellón en la prisión Damon de Haifa destinado exclusivamente a detenidos por espionaje a favor de Irán. Hasta el momento, solo uno de los presuntos espías ha sido condenado; el resto de los procesos judiciales sigue en curso.