Después de que disminuyó el ritmo de los disparos de misiles balísticos iraníes contra Israel, el Comando del Frente Interno de las FDI informó el miércoles que relajará parte de las restricciones aplicadas al público al inicio de la guerra con Irán. La decisión siguió a una nueva evaluación.
El Comando del Frente Interno precisó que, desde el jueves al mediodía, la escala de actividad en el país pasará de “actividad esencial” a “actividad limitada”. Con las nuevas directrices, las actividades educativas permanecen prohibidas, excepto por una serie de excepciones detalladas.
Las normas autorizan reuniones de hasta 50 personas, siempre que sea posible llegar a un refugio a tiempo. Los lugares de trabajo también pueden funcionar, con la condición de contar con un refugio accesible. Las playas continúan cerradas al público, según las instrucciones vigentes.
Las directrices se mantendrán hasta la noche del sábado, momento en el que el Comando del Frente Interno realizará otra evaluación. Un general estadounidense declaró el miércoles que la tasa de lanzamiento de misiles de Irán contra Israel y otros países había bajado un 86% desde el inicio de la guerra.
El Comando del Frente Interno impuso restricciones al público el sábado, al comenzar la ofensiva contra Irán. Esas directrices vetaban la operación de todos los lugares de trabajo no esenciales y las actividades educativas, y no permitían grandes reuniones ni servicios, en interiores ni exteriores.
Las restricciones alcanzaron al sector público y al privado, con la excepción de los negocios y servicios esenciales, que podían seguir abiertos, aunque con capacidades limitadas. Se preveía que las medidas provocaran un duro impacto económico, en un contexto de actividad reducida en numerosos sectores.
El Ministerio de Finanzas advirtió el miércoles que, si las restricciones continuaban, el costo estimado para la economía llegaría a 9.400 millones de NIS ($3.000 millones) por semana. En una carta enviada ese mismo día al jefe del Comando del Frente Interno, el mayor general Shai Klapper, el director general Ilan Rom solicitó flexibilizarlas.
Rom pidió que se habilitara una reapertura gradual y parcial de empresas y lugares de trabajo ya el jueves. “No hay discusión sobre la necesidad de preservar una política de defensa adaptada a la situación de seguridad, pero al mismo tiempo, cerrar la economía a gran escala conlleva elevados costes económicos”, advirtió.
Por otra parte, los primeros vuelos de repatriación desde Atenas, destinados a traer de vuelta a miles de israelíes varados en el extranjero durante la guerra, tenían previsto arribar a Israel durante la noche del miércoles al jueves. Las estimaciones sitúan en unos 100.000 los israelíes que no pudieron regresar.
Desde el inicio de la guerra, Irán lanzó cientos de misiles y drones contra Israel, con un saldo de 11 muertos y cientos de heridos. Los ataques se mantuvieron durante varios días y activaron medidas restrictivas que afectaron la vida cotidiana y el funcionamiento de distintos servicios y actividades.
