Un ciudadano israelí-argentino recuperó la libertad en Venezuela y volvió a Israel el martes, informó la Oficina del primer ministro. La excarcelación ocurrió más de un año después de su arresto, motivado por acusaciones oficiales que lo señalaban como presunto mercenario al servicio de Estados Unidos.
El primer ministro Benjamin Netanyahu conversó con Yaakov Harari, de 72 años, tras su llegada a Israel, y también habló con sus hijas, Yael y Ya’ara. Ellas agradecieron al premier, a la comunidad judía de Caracas y a los diplomáticos que impulsaron las gestiones, indicó la OPM.
De acuerdo con Ynet, Harari integraba un grupo de 125 detenidos, en su mayoría ciudadanos estadounidenses, arrestados en enero de 2025. El ministro del Interior venezolano los acusó de actuar como mercenarios de Washington con el propósito de promover un intento de golpe de Estado.
Caracas anunció el lunes la liberación de 116 presos hasta el momento, dentro de un proceso presentado la semana pasada para “buscar la paz” con el presidente estadounidense Donald Trump. El anuncio siguió a la captura del líder venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Netanyahu destacó un esfuerzo amplio y coordinado que permitió la liberación de Harari. “El primer ministro expresó su agradecimiento al Ministerio de Relaciones Exteriores, al Mossad y al coordinador gubernamental para los rehenes, Gal Hirsch, por su trabajo y quiso agradecer al gobierno de Estados Unidos, al gobierno de Alemania, al gobierno de Austria y al gobierno de Italia por la asistencia que brindaron a Israel en el proceso de devolver a Yaakov a su patria”, agregó la OPM.
Las autoridades israelíes no aclararon el motivo de la presencia de Harari en Venezuela, país que rompió relaciones con Israel en 2009 tras la Operación Plomo Fundido en Gaza y que desde entonces sostiene una postura abiertamente hostil hacia Jerusalén.
Unidad Venezuela, coalición de partidos opositores, afirmó el lunes que el gobierno no cumplía todas sus promesas de liberación y que solo 65 personas habían salido de prisión. En X, exigió “acelerar el proceso de liberación para que el sufrimiento de los presos políticos y sus familias pueda finalmente llegar a su fin”.
El grupo Foro Penal manejaba un registro de 49 liberaciones. La cifra oficial, difundida por el Ministerio de Servicios Penitenciarios, apareció tras tres días de reportes de organizaciones de derechos humanos sobre demoras. El ministerio sostuvo que los excarcelados participaron en “actos asociados con la alteración del orden constitucional y el socavamiento de la estabilidad de la nación”.
Durante el fin de semana, familiares y simpatizantes se congregaron en centros de detención de Caracas, realizaron vigilias con velas y algunos pasaron la noche en colchones instalados en el exterior. La expectativa común fue presenciar la salida de sus allegados en libertad.
“He visitado varios centros de detención y la respuesta es siempre la misma: no está aquí. Ha pasado mucho tiempo y no tengo prueba de vida. Exijo prueba de vida porque necesito saber cómo está mi esposo. Ha pasado más de un año sin escuchar la voz de mi esposo”, declaró Mariana González de Tudares, hija del excandidato opositor Edmundo González. Su esposo, Rafael Tudares, fue detenido en enero de 2025 mientras llevaba a sus dos hijos pequeños a la escuela.
El flujo limitado de liberaciones siguió a una semana de fuerte agitación política en Caracas tras la captura de Maduro por Estados Unidos y su comparecencia ante un tribunal de Nueva York por cargos de narcotráfico.
La excarcelación de cientos de presos políticos constituye una exigencia sostenida de organizaciones de derechos humanos, organismos internacionales y referentes opositores. La dirigente María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz, figura entre las voces centrales que reclaman liberaciones y prevé reunirse con Trump este jueves.
Machado visitó el Vaticano el lunes y se reunió con el papa León, a quien solicitó interceder por los venezolanos que “permanecen secuestrados y desaparecidos”. El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anticipó la liberación de un número significativo de presos, aunque sin cifra total. Foro Penal estimó al menos 800 detenidos políticos a comienzos de año, afirmación que el gobierno rechaza.
