Para el lunes se prevé la presentación de escritos de la fiscalía contra dos sospechosos, entre ellos un familiar del jefe del Shin Bet (ISA), David Zini, en el marco de la investigación por el contrabando de mercancías hacia la Franja de Gaza.
El abogado Kobi Kissos, defensor de uno de los soldados implicados, señaló que la pesquisa incluyó al inicio sospechas de contacto con un agente extranjero, aunque precisó que esa imputación se eliminó más adelante del expediente.
En su versión, “El caso implica la sospecha de contrabando de cigarrillos, y por eso responderá ante la justicia. Sugiero que no crucifiquemos a un soldado que sirvió 200 días en servicio de reserva y perdió a compañeros en combate”.
En paralelo, el diputado Tzvi Succot (Sionismo Religioso) envió al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, una petición para visitar al familiar detenido del jefe del Shin Bet.
Succot justificó el pedido al señalar su intención “de evaluar directamente las condiciones de su detención, su situación personal y de garantizar que sus derechos se respeten plenamente conforme a la ley”.
La semana pasada se permitió difundir que el sospechoso, pariente del jefe del Shin Bet, David Zini, fue detenido bajo sospecha de participar en el contrabando de mercancías hacia Gaza. El tribunal subrayó que el propio director del Shin Bet, David Zini, no guarda relación alguna con las acusaciones.
El rabino Yosef Zini difundió un comunicado inusual en el que sostuvo que el caso es una fabricación con el objetivo de dañar a su familia.
Afirmó: “No tenemos ninguna duda de que todo es una mentira burda. E incluso si presentan un video y fotografías que supuestamente lo prueban, no hay duda de que todo ha sido fabricado para perjudicar al “sospechoso” y a su familia. Cualquiera que crea esta historia está ayudando al derramamiento de sangre”.
Aunque la mayor parte de la información continúa bajo una orden de silencio, ya se presentaron escritos de la fiscalía contra 11 sospechosos. Además, se investiga a otros por delitos de menor gravedad y, por ahora, no se prevé que enfrenten acusaciones en el corto plazo.
