En medio de la prolongada redada policial en la localidad beduina de Tarabin al-Sana, en el Néguev, agentes abatieron a tiros a un sospechoso mientras operaban allí esta noche, informan medios hebreos.
La operación, llevada a cabo por una unidad policial especial y la Policía de Fronteras, tiene como objetivo localizar a sospechosos de incendiar automóviles en localidades judías cercanas en los últimos días como venganza por las redadas policiales contra el crimen.
Las fuerzas recibieron información de inteligencia sobre la ubicación de uno de los sospechosos, informa el Canal 12, citando a un funcionario no identificado familiarizado con los detalles. Durante la operación, el sospechoso se abalanzó sobre los policías, quienes sintieron que estaban en peligro y le dispararon.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, quien inició la redada contra el crimen y la ha respaldado abiertamente, reacciona apoyando a las tropas que dispararon al sospechoso.
“Respaldo a los combatientes que operaron en Tarabin”, tuitea, felicitándolos. “Quien ponga en peligro a nuestros policías y combatientes debe ser neutralizado. Los días en que los policías eran puestos en peligro y dañados sin reacción han terminado”.
Los críticos han acusado a Ben Gvir de tratar la redada de forma similar a las operaciones antiterroristas en Judea y Samaria, al tiempo que señalan que el crimen violento en la comunidad árabe —un tema en el que el político ultranacionalista hizo fuerte campaña antes de las elecciones de 2022— se ha disparado a nuevos máximos durante su gestión.
