Las fuerzas de seguridad de Israel mantienen la lucha contra los reiterados intentos de la inteligencia iraní de reclutar a ciudadanos israelíes para tareas de espionaje.
Hoy (lunes), se autorizó difundir que la Policía de Jerusalén detuvo a un periodista independiente bajo sospecha de contacto con un agente extranjero. A diferencia de episodios previos, el sospechoso sostiene que él mismo destapó el vínculo y lo reportó ante las autoridades.
De acuerdo con la sospecha, personas no identificadas se comunicaron con el periodista a través de redes sociales y le solicitaron que tomara fotografías de protestas de judíos haredíes, además de calles principales de Jerusalén.
El sospechoso, que trabaja como redactor y fotógrafo, consideró al comienzo que esos pedidos eran legítimos. Sin embargo, con el paso del tiempo empezó a sospechar que quienes lo contactaban actuaban como agentes hostiles.
El abogado del sospechoso, Nati Rom, de la organización “Honenu”, afirmó que su cliente rechaza todas las imputaciones. “Mi cliente fue quien contactó voluntariamente a la División Cibernética de la Policía de Israel tras sospechar que se estaba comunicando con agentes extranjeros. Actuó como un ciudadano leal y, para su sorpresa, la policía optó por arrestarlo y solicitar 8 días de detención”.
El Tribunal de Distrito hizo lugar a la apelación de la defensa y dispuso la liberación inmediata del periodista, bajo arresto domiciliario.
