La policía israelí ha entregado la investigación sobre el escándalo Qatargate a la Fiscalía general, afirmando que ha concluido su labor.
En un escrito presentado esta mañana ante el Tribunal de Primera Instancia de Rishon Lezion, la policía afirma que la investigación ha sido “remitida a la fiscalía para su consideración”.
La policía también ha solicitado prorrogar dos meses las restricciones impuestas a Jonatan Urich, exasesor principal del primer ministro Benjamin Netanyahu, entre las que se incluye la prohibición de trabajar en la Oficina del primer ministro.
Urich es sospechoso de contacto con un agente extranjero, soborno, fraude, abuso de confianza y blanqueo de capitales en relación con la investigación en curso.
Según el sitio web de noticias Ynet, mañana se tomará una decisión judicial sobre las condiciones de detención de Urich.
