El ejército israelí afirmó este sábado que el escaso margen de tiempo entre los avisos previos y las alarmas por lanzamientos desde Irán no obedece a una falla en los sistemas de detección, sino a condiciones operativas que inciden en la fase de identificación del lanzamiento.
En una aclaración difundida por el Mando de la Retaguardia, las fuerzas armadas señalaron que las instrucciones previas se envían a los teléfonos móviles de las zonas afectadas tan pronto como resulta posible, dentro de la política de alerta a la población.
“Las instrucciones previas se envían a los teléfonos móviles de las zonas afectadas tan pronto como resulta posible.”
Según el ejército, ese aviso tiene como objetivo dar a los civiles tiempo para prepararse y desplazarse al refugio más cercano antes de la activación de la alarma. Sin embargo, remarcó que la detección de lanzamientos y disparos depende de varios factores operativos, lo que impide en algunos casos ofrecer un tiempo de preparación más amplio.

El comunicado indicó que, en determinadas situaciones, la advertencia previa puede llegar muy cerca del momento en que se activa la alerta. También precisó que, según las condiciones operativas y la etapa en la que se detecte el lanzamiento, puede sonar una alarma sin que exista un aviso previo.
El Mando de la Retaguardia recomendó a la población que, al recibir una advertencia anticipada, mejore su ubicación y se acerque al espacio protegido. En caso de alarma, la instrucción es entrar de inmediato en el refugio y permanecer allí hasta que se informe oficialmente que el incidente terminó.
“En caso de alarma, la instrucción es entrar de inmediato en el refugio y permanecer allí hasta que se informe oficialmente que el incidente terminó.”
El ejército agregó que este mecanismo complementa el sistema oficial de alertas del Mando de la Retaguardia, integrado por las sirenas, la aplicación oficial y el portal nacional de emergencias.
