Un grupo de activistas de la organización derechista Im Tirtzu se congregó el miércoles por la mañana frente a la vivienda de la jueza de la Corte Suprema Gila Canfy Steinitz, en Mevaseret Zion. El motivo de la protesta fue su intervención en el proceso de destitución del jefe del Servicio de Seguridad Interna (ISA), Ronen Bar.
La manifestación apuntó directamente contra lo que los activistas consideraron una injerencia judicial en decisiones del Ejecutivo. Según argumentaron, el gobierno actuó con autoridad legal plena. Acusaron a Bar de haber fallado gravemente el 7 de octubre, al no alertar a tiempo al ministro de Defensa ni al primer ministro sobre la situación crítica que se desarrollaba.
Desde la organización, Bnayahu Ben Shabbat afirmó que la jueza Canfy Steinitz usurpó poderes sin sustento legal. Calificó la intervención del tribunal como una imposición de la Corte Suprema sobre la voluntad del pueblo y expresó que Bar debió haber sido removido inmediatamente después de los hechos del 7 de octubre.
El fallo emitido por Canfy Steinitz el viernes pasado suspendió temporalmente la destitución de Ronen Bar tras una apelación presentada por partidos opositores en la Knéset. La jueza ordenó mantener sin efecto la medida hasta que se tome una resolución definitiva.
Aunque el martes la Corte Suprema autorizó al primer ministro Benjamin Netanyahu a entrevistar candidatos para dirigir el Shin Bet, también resolvió mantener a Bar en su cargo de manera provisional. El tribunal fijó el 8 de abril para debatir la legalidad de su posible despido.