Cientos de agricultores de todo el país salen a las calles para protestar contra las reformas que el gobierno planea para la industria láctea.
Agricultores y productores lecheros de todo el país se congregan en las principales intersecciones, con caravanas de tractores que bloquean algunas carreteras como señal de protesta. Algunos manifestantes derraman leche de forma simbólica sobre las vías.
Las asociaciones lecheras advierten que la reforma dañará gravemente a la industria y conducirá al cierre de unas 400 granjas lecheras en kibutzim y zonas periféricas de todo el país. Los defensores de la industria láctea local afirman que la reforma tendrá graves consecuencias para la seguridad alimentaria y para los consumidores en Israel.
En medio de la escasez recurrente de leche en todo el país, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, encabeza una nueva reforma y promete poner fin a un problema que, según él, tiene su origen en un mercado de productos lácteos excesivamente regulado y concentrado.
El Ministerio de Finanzas, bajo la dirección de Smotrich, planea eliminar el sistema centralizado de cuotas y abrir el mercado lácteo a la competencia. Los precios de los lácteos han constituido durante mucho tiempo un punto crítico en Israel, con alzas que a menudo provocan indignación pública e incluso protestas masivas por el alto costo de la vida, un tema que figura entre las principales preocupaciones de los votantes en las últimas elecciones.
