En numerosas ciudades del país, grupos de manifestantes se movilizan para exigir la entrega de los restos del último rehén asesinado, Ran Gvili, y para reclamar la creación de una comisión estatal que analice las fallas vinculadas al asalto liderado por Hamás el 7 de octubre de 2023.
La manifestación semanal más importante contra el gobierno tiene lugar en la plaza Habima de Tel Aviv, donde, de acuerdo con medios hebreos y con los organizadores, se concentran miles de personas que acuden de forma constante para expresar su rechazo a la gestión oficial.
Ante la multitud interviene el exministro de Defensa, y exjefe del Estado Mayor de las FDI, Moshe Ya’alon, quien compara al gobierno israelí con el régimen autoritario de Irán, señalado por reprimir protestas masivas a nivel nacional esta semana, con miles de muertos, según informaciones difundidas.
“No se confundan: no hay una amenaza existencial externa que enfrente Israel, sino una interna”, dice Ya’alon a los manifestantes, según el medio Ynet. “El gobierno mesiánico, que evade el servicio militar y es corrupto —nuestro régimen de ayatolás— es el que provocó la masacre del 7 de octubre y está poniendo en peligro la propia existencia del Estado”.
En alusión al ministro de Seguridad Nacional, agrega: “Ben Gvir está mirando cómo el régimen de allí está manejando a los manifestantes, y siente envidia”. Paralelamente, se desarrolla otra concentración en Meitar, la localidad de origen de la familia Gvili, como parte de las acciones de protesta.
