El Departamento de Investigaciones Internas de la Policía abrió una pesquisa por el tiroteo letal efectuado por un agente contra un hombre en Tarabin al-Sana. El hecho ocurrió durante una redada activa en la localidad beduina, según comunicó la agencia.
La víctima, identificada como Muhammad Hussein Tarabin, de 36 años, recibió disparos durante una operación realizada por una unidad especial policial junto con la fuerza emergente de la Guardia Nacional de la Policía de Fronteras, desplegada en el marco del operativo de seguridad.
Las autoridades sostienen que el hombre figuraba como sospechoso en varios episodios de quema de automóviles en comunidades judías cercanas. La policía califica esos hechos como ataques de “price tag”, presentados como represalias por actuaciones previas dentro de la localidad beduina.
“Uno de los sospechosos puso en peligro a la fuerza que operaba en Tarabin [al-Sana] y fue abatido. Su estado está definido como crítico”, dijo la policía en un comunicado que confirmó el tiroteo. Poco después sucumbió a sus heridas tras la intervención.
Habitantes del lugar rechazan que el muerto fuera sospechoso y afirman que el tiroteo constituyó un asesinato. El liderazgo beduino local señala como responsable al ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, encargado de supervisar a la policía y quien elogió a las fuerzas actuantes.
Una entidad paraguas que reúne a alcaldes beduinos, legisladores de la Knéset y organizaciones civiles atribuye al ministro la “responsabilidad directa por la muerte de un ciudadano israelí, residente de Tarabin [al-Sana]”, según expresó en una declaración conjunta.
“La política de incitación, la ligereza en apretar el gatillo y el uso de fuerzas no subordinadas a la policía condujeron a un evento que terminó en asesinato”, dice el grupo en un comunicado difundido tras la muerte del hombre durante la redada policial.
No existe claridad inmediata sobre si la policía sospecha que Tarabin participó en la quema de vehículos en Givot Bar y Mishmar HaNéguev hace dos semanas, o en un ataque incendiario posterior en el estacionamiento de una gasolinera cercana a Lehavim.
La policía considera que ambos episodios corresponden a la misma banda. Sin embargo, reportes indican que residentes de Lehavim cuestionaron la hipótesis de una motivación nacionalista en el incidente ocurrido en la gasolinera, lo que introduce dudas adicionales en la investigación.
