Las 71 personas heridas por el impacto de un misil balístico iraní en la ciudad meridional de Arad ya fueron trasladadas a hospitales, según informó Magen David Adom, mientras Israel evalúa las consecuencias de un ataque que volvió a golpear el sur del país.
El servicio de ambulancias detalló que 10 de los heridos se encuentran en estado grave, 13 en estado moderado y 48 presentan lesiones leves. Además, otras cuatro personas fueron atendidas por cuadros de ansiedad aguda y también evacuadas a centros hospitalarios.
Tras el ataque, el Ejército israelí sostuvo que los misiles balísticos iraníes que impactaron este sábado en Arad y Dimona no constituyen una amenaza nueva, aunque admitió que los sistemas de defensa antiaérea no lograron interceptarlos.
El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, el general de brigada Effie Defrin, afirmó que el fallo será investigado, pero descartó que se trate de un arma desconocida. “Los sistemas de defensa antiaérea entraron en funcionamiento, pero no interceptaron el misil. Investigaremos el incidente y aprenderemos de él. No se trata de un tipo de munición especial o desconocido”, escribió en X.
Defrin también expresó su apoyo a los habitantes de las dos ciudades atacadas. “Nuestros corazones están esta noche con los residentes de Arad y Dimona”, señaló, al tiempo que deseó una pronta recuperación a los heridos.
El portavoz insistió además en la necesidad de obedecer las instrucciones del Comando del Frente Interno. “Es importante recordar que hay que seguir las directrices del Comando del Frente Interno. Salvan vidas”, añadió.
