Dos ataques armados en Ramle y Nazaret resultaron en la muerte de tres personas, intensificando la ola de violencia en la comunidad árabe israelí.
En Nazaret, Wasim Marwat y Abdel Abu Ahmad, de 34 y 38 años, fueron ejecutados a tiros en su automóvil mientras se dirigían al trabajo por la ruta 75. Medios árabes locales informaron que Marwat era el tercer miembro de su familia en ser asesinado en dos años. Sus hermanos, Mounis y Osama, murieron de manera similar en 2023 en el contexto de una disputa violenta entre los clanes criminales Bakri y Hariri.
Horas antes, en Ramle, Mohammad Nazal, de 25 años, también fue abatido a tiros. Un joven de 18 años sufrió heridas moderadas en el mismo ataque. Paramédicos trasladaron a ambas víctimas al hospital, donde se confirmó la muerte de Nazal.
Las autoridades policiales investigan ambos casos, aunque hasta ahora no se han realizado arrestos. Un portavoz de las fuerzas del orden indicó que los antecedentes de los homicidios están relacionados con el crimen organizado.
Desde el inicio de 2025, los homicidios en la comunidad árabe israelí han cobrado 45 vidas. Durante 2023 y 2024, la violencia criminal superó los 200 asesinatos anuales.
Líderes comunitarios responsabilizan a la ineficacia policial por el aumento de la violencia y denuncian la falta de resolución de los casos. Un informe del grupo Abraham Initiatives reveló que en 2024 las autoridades resolvieron menos del 15% de los homicidios en el sector árabe.