La segunda gran tormenta invernal de la temporada azotó Israel el lunes y provocó interrupciones del tráfico, inundaciones generalizadas y caída de árboles, además de evacuaciones de rescate.
Las principales carreteras quedaron cerradas por las inundaciones, entre ellas la Ruta 234, cerca del puente Tze’elim; la Ruta 227, en Ma’aleh Akravim, y la Ruta 4, cerca del intercambiador de Holon, donde solo un carril permanece abierto. La Ruta 90, cerca del mar muerto, se reabrió de manera parcial, pero el acceso a Ne’ot Hakikar continúa cerrado.
En el cruce de Megiddo, un vehículo 4×4 se hundió en un arroyo desbordado. Cuatro personas subieron al techo del vehículo y los bomberos lograron evacuarlas con una escalera especial. En un incidente previo, un árbol cayó sobre un vehículo que circulaba por la calle Ha’atzmaut, en Herzliya.
Equipos de Magen David Adom (MDA), que acudieron al lugar, realizaron controles médicos al conductor del vehículo, quien no requirió tratamiento hospitalario.
Nir Kaiser, paramédico sénior de la MDA, declaró: “Llegamos al lugar y vimos el vehículo en medio de la carretera con un árbol encima. El conductor caminaba cerca y nos contó que el árbol cayó sobre el vehículo mientras conducía. El incidente terminó de forma milagrosa: el conductor salió ileso y no necesitó atención médica ni evacuación”. Mientras tanto, el clima tormentoso continúa y afecta las condiciones del transporte y el tráfico en varias zonas del país.
En Bnei Brak, se informó de una falla en el semáforo de la intersección de las calles Jabotinsky, Abuhatzera y Sokolov, lo que generó una gran congestión vehicular.
La Policía de Israel declaró: “Las fuerzas policiales presentes en el lugar dirigen el tráfico. Hay atascos en la zona y se pide paciencia a los conductores. Se recomienda utilizar rutas alternativas”.
Los equipos del Servicio de Bomberos y Rescate y de la MDA trabajan en el terreno desde esta mañana. El Servicio de Bomberos y Rescate insta a la población a evitar por completo el ingreso a arroyos o el cruce de corrientes, incluso cuando parecen poco profundas, debido al peligro inminente para la vida que representan.
Los meteorólogos prevén que la lluvia se debilite de forma gradual la noche del lunes, pero anticipan otra ola entre la noche del miércoles y la del jueves, con mayor intensidad y un pico el jueves.
Se prevén tormentas eléctricas, vientos fuertes y lluvias torrenciales desde el norte de Israel hasta el norte del Néguev. También se espera una pausa seca prolongada durante el fin de semana.
