Tras dos años de guerra y de trauma colectivo, la encuesta de cierre de año de Maccabi Healthcare Services sitúa en un récord el malestar psicológico: el 32% de los israelíes declara que requiere apoyo profesional en salud mental para afrontar la tensión acumulada en el país.
En el personal de las Fuerzas de Defensa de Israel que sirvió como conscripto o reservista durante el último año, el panorama resulta más duro: el 39% dice necesitar ayuda de salud mental, el 26% teme depresión y el 48% padece insomnio, según los resultados del sondeo.
El estudio se levantó en noviembre con una muestra nacional representativa de 1.100 personas de 20 a 75 años. El análisis combinó respuestas autodeclaradas y registros médicos anonimizados de unos 2,7 millones de afiliados de Maccabi, la segunda mayor HMO del país que atiende a la población israelí.
Los datos refuerzan la señal principal: casi uno de cada tres encuestados expresa que necesita asistencia profesional en salud mental. Además, el 17% califica su estado psicológico como regular o malo, frente al 13% registrado antes de la guerra en la medición comparativa del mismo servicio.
En estilo de vida aparecen señales contrapuestas. El 62% describe su salud física como muy buena o excelente, un avance respecto del período previo. Solo el 9% la ve regular o mala, cifra menor a la observada poco después del inicio bélico, según la serie de Maccabi.
Esa comparación alude a los días posteriores al 7 de octubre de 2023, fecha en la que miles de terroristas liderados por Hamás irrumpieron desde Gaza en el sur de Israel, asesinaron a 1.200 personas y secuestraron a 251 en un ataque terrorista de gran escala.
El consumo de tabaco mostró un retroceso durante el último año. Entre quienes fuman, el 30% informó que elevó la cantidad de cigarrillos. La encuesta no señala mejoras equivalentes en este rubro, pese a otros indicadores de autocuidado que aparecen en el informe anual general.
A la vez, los registros de Maccabi reflejan un uso intenso de servicios de fitness. En 2025 se reservaron cerca de 2,5 millones de sesiones a través de la app UPAPP del fondo. Pilates lideró las preferencias, por delante del gimnasio y del yoga entre los usuarios.
Pese a esa demanda, la inactividad se mantiene extendida. El promedio diario de sedestación alcanza 8,2 horas, y el 20% permanece sentado más de 11 horas. Casi el 30% declara cero actividad aeróbica. Aun así, casi la mitad afirma hábitos saludables en gran medida con un alza del 15%.
En los historiales clínicos se observa un 7% más de morbilidad invernal en la temporada 2024–2025 frente al invierno previo. Los nacimientos bajaron 4% en relación con 2024. Los cribados de cáncer de mama quedaron estables y la detección de cuello uterino subió levemente durante el mismo periodo.
El uso de fármacos inyectables contra la obesidad creció con fuerza. En 2025, más de 100.000 afiliados de Maccabi compraron cientos de miles de envases de inyecciones para bajar de peso. En paralelo, las cirugías bariátricas cayeron 17% frente al año anterior, según los registros internos.
El diagnóstico más repetido en 2025, tanto en consultas de medicina familiar como en pediatría, fue la infección de las vías respiratorias superiores. El patrón se mantuvo a lo largo del año, de acuerdo con los reportes agregados por Maccabi en su balance sanitario anual.
En atención primaria, después de esa infección destacaron dolor abdominal, tos y dolor lumbar. En el caso de los pediatras, los diagnósticos siguientes fueron dolor de garganta, dolor abdominal y fiebre. El informe no altera ese orden entre especialidades para el periodo revisado en 2025.
También cambió la búsqueda de información médica. El 57% recurre a internet, el 50% consulta a médicos o personal sanitario y el 44% usa páginas de fondos u hospitales; el 32% acude a herramientas de inteligencia artificial. Solo el 21% confía en esas recomendaciones y un tercio no confía nada.
En vacunación antigripal predominan reservas. El 40% declara que nunca recibió la vacuna contra la gripe, y entre ese grupo solo el 4% pensaba inmunizarse este año. La recolección de datos ocurrió en noviembre, antes del máximo estacional de diciembre según el calendario habitual local.
Autoridades de Maccabi sostienen que el conjunto de hallazgos expone resiliencia y, al mismo tiempo, desgaste social. Plantean ampliar la oferta de salud mental y ajustar la política sanitaria a las presiones que prevén para los próximos años en Israel a partir de estos indicadores.
Sigal Dadon-Levi, directora ejecutiva de Maccabi Healthcare Services, pidió leer el panorama con datos recientes y con lo que la gente percibe. “En un período de cambio e incertidumbre, es esencial comprender la salud de los ciudadanos israelíes basándose en datos objetivos actualizados junto con las propias percepciones del público”.
En otra frase, la misma directiva reclamó acciones concretas al gobierno. “Hago un llamado a los responsables de la toma de decisiones en Israel para que utilicen los datos a fin de formular políticas más precisas y brindar respuestas reales a los desafíos de salud que enfrentamos”.
