Israel teme que Estados Unidos e Irán alcancen un acuerdo que no resuelva el problema de las reservas iraníes de más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 %, una cantidad que, según Channel 12, bastaría para fabricar 11 bombas nucleares.
El informe señala que la principal inquietud en Jerusalén es que un eventual pacto deje intacto ese material, pese a las advertencias públicas sobre la capacidad militar israelí y el daño infligido al programa iraní. En ese contexto, el primer ministro Benjamin Netanyahu encargó a su asesor más cercano, Ron Dermer, que actúe ante Washington en representación de Israel para influir en las condiciones del acuerdo.
Según Channel 12, Netanyahu supo por primera vez el jueves de las posibles negociaciones y se comunicó entonces con Dermer para poner en marcha esa gestión con Estados Unidos.
Fuentes de seguridad citadas por el medio expresaron su alarma por el destino del uranio enriquecido al 60 % y por la falta de certezas sobre el rumbo de las conversaciones.
“No sabemos si habrá un acuerdo en un futuro próximo o si se trata de una típica ‘maniobra de Trump’”, afirmó una fuente de seguridad citada en el informe.
“Pero si hay un acuerdo y este no implica la retirada de Irán de su uranio enriquecido, cualquier grandilocuencia sobre ‘devastación’ y ‘capacidad degradada’ no será cierta. La verdad será que se trata de un fracaso épico”.
