Autoridades iraníes interrogan a familiares de periodistas que trabajan para BBC Persian en el exilio. Los interrogatorios incluyen amenazas de arresto y confiscación de bienes si los reporteros continúan informando sobre los disturbios recientes en el país.
Funcionarios iraníes muestran conocimiento detallado de las actividades profesionales que los periodistas realizan desde el extranjero. Varios reporteros recibieron advertencias de secuestro o violencia física, pese a residir en el Reino Unido.
La presión llevó a algunos empleados de BBC Persian a presentar su dimisión. La decisión busca evitar repercusiones financieras o legales graves contra sus parientes que permanecen en territorio iraní.
La campaña de intimidación persiste después de las protestas nacionales y la represión violenta que causó decenas de miles de muertes según informes. Los periodistas denuncian que las autoridades castigan de facto a los familiares en represalia por la cobertura informativa.
Familiares dentro de Irán enfrentan amenazas directas para forzar el silencio de los reporteros exiliados. Las advertencias se centran especialmente en la información sobre los acontecimientos de los últimos meses en el país.
