El rescate del segundo tripulante del F-15 estadounidense eyectado en Irán incluyó un operativo marcado por problemas sobre el terreno, después de que dos de los principales aviones de extracción de Estados Unidos quedaran atascados en la arena y fueran destruidos por bombardeos estadounidenses, según informó Canal 12 con base en fuentes anónimas aparentemente israelíes.
De acuerdo con ese reporte, el oficial de sistemas de armas cayó inconsciente y sufrió una conmoción leve al aterrizar tras eyectarse el viernes por la mañana, lo que le impidió contactar de inmediato con las fuerzas de su país.
El informe sostiene que recién al mediodía, hora israelí, logró establecer comunicación desde el punto más elevado que encontró, en un intento por evitar ser capturado. Más tarde recorrió entre 10 y 12 kilómetros, se ocultó en una grieta y durante la noche del viernes transmitió una ubicación precisa.
Según las fuentes citadas por el canal, Israel evitó atacar esa zona concreta y aportó inteligencia específica para la operación. Esa versión contradice la explicación estadounidense, que había señalado que la ayuda israelí se limitó a inteligencia de carácter general.
Canal 12 añadió que entre el viernes y el sábado Washington pidió a Israel colaboración para asegurar la supremacía aérea en el área, mientras fuerzas estadounidenses golpeaban “objetivos relevantes”.
Antes de la extracción, Estados Unidos tomó el control de una suerte de mini-aeródromo o campo agrícola y aseguró el lugar, según el informe. Hasta allí llegaron dos aviones C-130 estadounidenses que transportaban helicópteros Little Bird.
Los helicópteros partieron después hacia el punto donde se ocultaba el tripulante, lo recogieron y regresaron con él al campo ya asegurado. El militar fue descrito en el reporte como “agotado”.
El momento más crítico, siempre según Canal 12, ocurrió durante el despegue. Los dos C-130 quedaron atrapados en la arena y no pudieron levantar vuelo, en lo que el canal describió como un “drama real”.
Ante esa situación, se convocó a tres aeronaves más ligeras, que evacuaron al tripulante rescatado y al resto del contingente, integrado por 90 personas, añadió el informe.
Después de la evacuación, aviones de guerra estadounidenses destruyeron los C-130 para impedir que cayeran intactos en manos iraníes, una acción que, según el canal, quedó reflejada más tarde en imágenes de propaganda difundidas por Irán.