Cinco empleados de Microsoft fueron retirados de una reunión con el director ejecutivo de la empresa por manifestarse contra los acuerdos de la compañía para suministrar inteligencia artificial y servicios en la nube al ejército israelí.
El incidente ocurrió tras una investigación de The Associated Press que reveló el uso de tecnología avanzada de Microsoft y OpenAI en operaciones militares de Israel para seleccionar objetivos de bombardeo en los conflictos recientes en Gaza y Líbano. La publicación también incluyó información sobre un ataque aéreo israelí en 2023 que impactó un vehículo con civiles libaneses, causando la muerte de tres niñas y su abuela.
Satya Nadella, CEO de Microsoft, presentó nuevos productos en la sede de la empresa en Redmond, Washington, cuando los trabajadores desplegaron camisetas con la frase “¿Nuestro código mata niños, Satya?”. Colocados en fila a cuatro metros de Nadella, los manifestantes no fueron reconocidos por él mientras hablaba. La transmisión en vivo del evento mostró cómo dos personas se acercaron a los empleados y los escoltaron fuera del recinto.
Microsoft, en un comunicado enviado a la AP, afirmó que permite la expresión de opiniones dentro de la empresa, pero exige que no interrumpan el desarrollo de las actividades comerciales. “Si eso sucede, pedimos a los participantes que se reubiquen”, señaló la compañía, agregando que sus prácticas empresariales cumplen con los estándares más altos.
La empresa no respondió si los trabajadores enfrentarán medidas disciplinarias ni comentó sobre la investigación de AP publicada el 18 de febrero sobre sus contratos militares con Israel.
En octubre, Microsoft despidió a dos empleados por organizar una protesta no autorizada en la sede de la compañía contra la guerra en Gaza. Durante la manifestación, los participantes calificaron la ofensiva israelí contra Hamás como “genocidio” y acusaron a Microsoft de complicidad. Israel ha rechazado todas las acusaciones en su contra.
Un video del evento, publicado por una empleada judía en su blog del Times of Israel, mostró a un manifestante empujándole una bandera libanesa modificada en el rostro y diciéndole: “Besa la bandera, nazi”. Microsoft declaró en su momento que los despidos se realizaron conforme a su política interna sin proporcionar más detalles.
Desde hace meses, trabajadores de Microsoft han expresado su preocupación por los contratos de la empresa con el ejército israelí a través de la plataforma Azure. La investigación de AP reveló un aumento de casi 200 veces en el uso de modelos de inteligencia artificial por parte del ejército israelí tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, en el que miles de terroristas mataron a unas 1.200 personas y tomaron 251 rehenes, desencadenando la guerra.
El informe de AP circuló entre empleados de Microsoft en redes sociales y foros internos. En un espacio destinado a inquietudes dirigidas a la alta dirección, un trabajador compartió enlaces a la investigación, lo que llevó a más de una docena de empleados a cuestionar si la empresa violaba sus principios de respeto a los derechos humanos y su compromiso de no permitir el uso de inteligencia artificial para dañar personas.
Abdo Mohamed, científico de datos y uno de los trabajadores despedidos en la protesta de octubre, afirmó que Microsoft prioriza las ganancias sobre sus compromisos en derechos humanos. Mohamed, miembro del grupo No Azure for Apartheid, exigió que Satya Nadella y la dirección de Microsoft cancelen los contratos con el ejército israelí.