Los Emiratos Árabes Unidos condenaron los “disturbios, actos de vandalismo y agresiones” registrados frente a su embajada y la residencia de su jefe de misión en Damasco, y reclamaron a Siria que garantice la protección de la sede diplomática, investigue lo ocurrido y procese a los responsables.
En un comunicado, el Ministerio de Exteriores emiratí instó a las autoridades sirias a cumplir con sus obligaciones de resguardar la embajada y a su personal tras el incidente.
Un reportero de Reuters vio ayer al mediodía a decenas de manifestantes concentrados frente a la embajada de los EAU en la capital siria. Entre ellos, algunos gritaban “la embajada sionista”.
Según un funcionario de seguridad sirio citado por Reuters, el episodio comenzó cuando parte de los asistentes a una manifestación pro-palestina más amplia en la cercana Plaza Omeya se separó del grupo principal e intentó asaltar la legación diplomática.
“Las fuerzas de seguridad internas les impidieron hacerlo y manejaron la situación”, dijo el funcionario, que habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a declarar ante la prensa.
El Ministerio de Exteriores de Siria no aludió de forma directa a lo sucedido, pero afirmó anoche en un comunicado que mantiene una “postura firme e inquebrantable” contra cualquier ataque o intento de aproximación a embajadas y misiones diplomáticas.
Las protestas contra Israel se han extendido por Siria desde que el Knéset aprobó esta semana una ley que impone la pena de muerte a palestinos condenados por ataques terroristas mortales.
Los Emiratos Árabes Unidos normalizaron relaciones con Israel en los Acuerdos de Abraham de 2020, aunque esos vínculos diplomáticos se han deteriorado en los últimos años.
