El enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, negó que Washington haya alentado a Damasco a enviar fuerzas al Líbano. “La información según la cual Estados Unidos está alentando a Siria a enviar fuerzas al Líbano es falsa e inexacta”, escribió en X.
La declaración de Barrack llegó horas después de que Reuters informara que Estados Unidos había instado a Siria a evaluar el envío de tropas al este del Líbano para ayudar a desarmar a Hezbolá.
Según la agencia, que citó a cinco fuentes no identificadas con conocimiento del asunto, el gobierno sirio ha recibido la propuesta con cautela. Damasco teme quedar arrastrado a la guerra en Oriente Medio y agravar las tensiones sectarias si acepta una misión de ese tipo.
Reuters señaló que esta iniciativa, trasladada al gobierno sirio aliado de Washington, forma parte de una presión mayor para desarmar a Hezbolá, grupo respaldado por Irán. El movimiento ocurre después de que Hezbolá abriera fuego contra Israel en apoyo de Teherán el 2 de marzo, lo que desató una ofensiva israelí en territorio libanés.
De acuerdo con el reporte, la posibilidad de una operación siria en el este del Líbano se discutió por primera vez el año pasado entre funcionarios estadounidenses y sirios. Así lo afirmaron dos de las fuentes, identificadas como funcionarios sirios, junto con otras dos personas familiarizadas con esas conversaciones. Todos hablaron bajo condición de anonimato por la sensibilidad del tema.
La propuesta volvió a surgir en contactos con funcionarios estadounidenses en fechas cercanas al inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Los dos funcionarios sirios consultados por Reuters dijeron que la solicitud de Washington llegó poco antes del comienzo de esa guerra. Una fuente de inteligencia occidental sostuvo que el planteamiento se produjo justo después.
Para ese artículo, Reuters consultó a 10 fuentes: seis funcionarios sirios y asesores del gobierno, dos diplomáticos occidentales, un funcionario europeo y una fuente de inteligencia occidental. Todos coincidieron en que el gobierno sirio, encabezado por islamistas suníes, había estudiado con prudencia una posible incursión transfronteriza, aunque mantenía sus dudas.
Reuters añadió que ni el impulso de Estados Unidos a una operación siria en el este del Líbano ni la resistencia de Siria a ejecutarla se habían reportado antes.
Un portavoz del Departamento de Estado evitó pronunciarse sobre “comunicaciones diplomáticas privadas” y remitió las preguntas de Reuters a los gobiernos de Siria y del Líbano para cualquier comentario sobre sus operaciones.
