El ministerio de Defensa de Siria afirmó este jueves 12 de febrero de 2026 que unidades del ejército asumieron el control de la base militar de al-Tanf, tras la salida de las tropas estadounidenses, y que ambas partes coordinaron la entrega. La instalación, en la confluencia fronteriza entre Siria, Jordania e Irak, reunió durante años operaciones de la coalición internacional.
La versión siria se difundió después de que fuentes al tanto del asunto describieran, el miércoles 11 de febrero, la evacuación del destacamento estadounidense desde al-Tanf y su desplazamiento hacia territorio jordano. Damasco indicó que sus fuerzas aseguran la base y su perímetro y que ya desplegó tropas.
Según el comunicado, el despliegue se extendió al área desértica circundante, con el objetivo de completar en los próximos días el establecimiento de guardias fronterizos en la zona. La salida estadounidense y el relevo operativo marcan un cambio relevante en el dispositivo militar de Estados Unidos en el país y en su presencia.
Base de al-Tanf y su valor estratégico en el triángulo fronterizo
Al-Tanf se mantuvo como uno de los enclaves más sensibles del mapa militar sirio desde que la coalición internacional instaló allí una guarnición en 2014, en plena guerra civil, para apoyar operaciones contra el Estado Islámico. Su ubicación en el triángulo fronterizo ofreció una plataforma logística y de vigilancia.

La posición del complejo facilitó control y observación en un corredor de tránsito clave entre el Levante y Mesopotamia, en una etapa en la que el grupo yihadista controló amplias áreas de Siria e Irak. El traspaso se produce dentro de un giro diplomático y de seguridad acelerado desde finales de 2024.
Siria formalizó su incorporación a la coalición internacional en noviembre de 2025, en coincidencia con la visita del presidente Ahmed al-Sharaa a la Casa Blanca para conversaciones con el presidente estadounidense Donald Trump. Tras ese encuentro, Trump afirmó: “Haremos todo lo que podamos para que Siria tenga éxito”, y describió a Sharaa como “un líder fuerte”.
Sharaa llegó al poder después de encabezar la ofensiva rebelde que expulsó del país a Bashar al-Assad el 8 de diciembre de 2024, con el colapso del aparato estatal que sostuvo al antiguo gobierno durante más de una década de guerra. En enero de 2025, las nuevas autoridades declararon a Sharaa presidente.
Giro diplomático y acuerdo con las FDS tras la salida de al-Tanf
Ese nombramiento fue para un período de transición y se acompañó de la suspensión de la constitución, en un esquema que concentró la dirección política y militar del país en el nuevo Ejecutivo. El repliegue estadounidense desde al-Tanf siguió al acuerdo anunciado el 30 de enero de 2026 para integrar a las Fuerzas Democráticas Sirias.

Ese bloque, de liderazgo kurdo y respaldado por Washington durante años en la lucha contra el Estado Islámico, se incorporó al marco de las instituciones centrales de Siria. La mediación estadounidense presentó el entendimiento como un paso hacia la reunificación del país; el enviado Tom Barrack lo definió como “un hito profundo e histórico en el camino de Siria hacia la reconciliación nacional, la unidad y una estabilidad duradera”.
En el plano militar, el Pentágono situó en julio de 2025 el despliegue estadounidense en Siria en torno a 1.500 efectivos, en un contexto de apoyo sostenido a operaciones contra células del Estado Islámico, aunque el tamaño del contingente varió con el tiempo. Con la salida de al-Tanf, Damasco informó que mantendrá presencia directa.
Las autoridades sirias señalaron que esa presencia abarcará la base y su entorno inmediato, mientras Estados Unidos reubica a su personal fuera del enclave y mantiene coordinación operativa con las autoridades sirias dentro del nuevo marco acordado. El cambio consolida una nueva distribución de fuerzas en una zona fronteriza estratégica.
