El Líbano firma un acuerdo con Siria para entregar a Damasco a unos 300 condenados, una decisión que se considera determinante para avanzar y cerrar una etapa en el vínculo entre ambos países.
Las prisiones libanesas, afectadas por una fuerte superpoblación, alojan a más de 2.200 sirios detenidos por distintos cargos. Una parte permanece a la espera de juicio, y cientos imputados por “terrorismo” o por delitos conexos, incluidos ataques contra fuerzas libanesas, comparecieron ante tribunales militares.
Otros están encarcelados por una presunta pertenencia a grupos yihadistas o armados que se enfrentaban al ahora derrocado presidente sirio Bashar al-Assad, a quien respaldó el grupo terrorista Hezbolá del Líbano durante la guerra civil siria.
El viceprimer ministro libanés, Tarek Mitri, y el ministro de Justicia sirio, Mazhar al-Wais, anuncian la firma del acuerdo durante una conferencia de prensa en Beirut.
Wais lo describe como “un paso importante en el camino hacia la justicia para abordar la situación de los condenados que han pasado mucho tiempo en prisión y cuyos casos figuraban entre los más complejos desde el punto de vista jurídico”.
Según Wais, el acuerdo incluye a alrededor de 300 condenados, mientras que el resto de los detenidos necesita “procedimientos largos” antes de que se pueda alcanzar un entendimiento similar sobre su situación.
El ministro sostiene que el pacto consolida “la confianza y la voluntad política que ya existen entre ambos países”, y manifiesta la expectativa de que contribuya a fortalecer y mejorar los vínculos bilaterales.
Las autoridades libanesas indicaron que los condenados que cumplan los criterios establecidos, entre ellos haber pasado al menos 10 años en prisión, serán entregados a Siria, donde cumplirán el tiempo restante de sus sentencias.
Mitri declara a AFP que la cooperación abarcaba más que el tema de los condenados, y señala que funcionarios trabajaban para “resolver todos los asuntos comunes que enderezarán las relaciones bilaterales”.
Añade que el primer paso después de la firma sería una decisión del gabinete para “abolir el Consejo Superior Libanés-Sirio”, un organismo que corresponde a la etapa de Assad.
Mitri también afirma que las autoridades revisarán “acuerdos injustos concluidos durante el período de tutela siria en el Líbano, así como la demarcación de las fronteras terrestres y marítimas”.
