Miles de personas se concentraron en distintas ciudades sirias para rechazar la operación militar israelí llevada a cabo durante la noche en el sur del país, en el marco de actos convocados para recordar el primer aniversario de la ofensiva que puso fin al gobierno de Bashar al-Assad.
El presidente interino Ahmed al-Sharaa exhortó el jueves a los ciudadanos a “bajar a las plazas” y conmemorar el inicio de la ofensiva lanzada por su coalición islamista desde Idlib, en el noroeste del país, la cual provocó la caída de Assad en apenas once días de combates.
En Damasco y otras ciudades como Alepo, Homs, Idlib, Tartus y Latakia se desarrollaron marchas con miles de asistentes que corearon consignas en apoyo a Sharaa y al movimiento islamista, levantando banderas nacionales y símbolos de la coalición gobernante.
Reporteros de AFP informaron desde la capital que los participantes condenaron la incursión israelí en Beit Jin, donde murieron 13 personas, y portaban carteles con frases como “Beit Jin nos hace sentir orgullosos” y “detener los ataques israelíes”. Las FDI afirmaron que entraron a la aldea para detener a dos integrantes del grupo terrorista al-Jama’a al-Islamiyya, pero fueron atacadas por hombres armados.
“Después de haber vencido a Bashar al-Assad, venceremos a Israel”, declaró el profesor Batul Imad al-Din, de 29 años, a la AFP en Damasco.
“Estamos aquí en respuesta a quienes dicen que nada ha cambiado en Siria. Estamos felices y nos siéntete libre”, expresó con entusiasmo el joven manifestante.
El técnico Bassel Azizieh manifestó que asistió “aquí en apoyo de mi Estado, el Estado que me representa a mí y a todo el pueblo sirio sin excepción”.
Desde su llegada al poder, Sharaa ha sostenido una postura firme en favor de un Estado sirio centralizado y unificado, rechazando propuestas de federalismo para esta nación de composición étnica y religiosa diversa.
Azizieh afirmó además que “también bajaron a rendir homenaje a los mártires de la agresión israelí” ocurrida en la localidad de Beit Jin, gesto compartido por numerosos asistentes.
Las concentraciones tuvieron lugar pocos días después de manifestaciones en Latakia y otras zonas de mayoría alauita, donde los residentes denunciaron abusos reiterados contra esa minoría, de la que procede el exmandatario Assad.
Durante su discurso del jueves, Sharaa reconoció que los participantes en aquellas protestas expresaron “demandas legítimas” que el gobierno está evaluando atender.
Mohammed Shukri, de 28 años, explicó tras la manifestación en Damasco que asistió “aquí por la unidad de Siria y para decir que Siria es una para todos”.
