El Ejecutivo sirio sostiene que un ataque con drones atribuido a las Fuerzas Democráticas Sirias, dirigidas por kurdos, causó la muerte de siete soldados el miércoles. Las FDS lo rechazan. El episodio pone en riesgo la tregua alcanzada tras varios días de enfrentamientos en el noreste.
El ejército de Siria define el hecho como una escalada peligrosa. Afirma que ocurrió mientras sus tropas aseguraban una base militar tomada recientemente, donde había explosivos. Según la versión oficial, la operación buscaba estabilizar la zona y consolidar el control gubernamental en ese sector del país.
Las FDS, antiguo aliado principal de Estados Unidos en Siria, niegan cualquier acción ofensiva. Sostienen que la explosión sucedió durante el traslado de explosivos por soldados sirios. Además, acusan al ejército de quebrantar la tregua mediante ataques en distintos puntos del territorio noreste del país.
Tras avances rápidos, el gobierno anunció el martes un entendimiento con las FDS. El acuerdo prevé un alto el fuego de cuatro días para pactar su integración en el Estado central. De no concretarse, Damasco advirtió sobre un asalto a las dos últimas ciudades bajo su control.
El empuje oficial contra las FDS cuestiona años de autonomía kurda de facto en el noreste. El desenlace impacta en las relaciones de Siria con Estados Unidos y Turquía. También influye en el destino de miles de terroristas islamistas que permanecen detenidos en centros de reclusión.
