El cuerpo fue encontrado en la playa Ma’agan Michael y será analizado para confirmar si corresponde a Julia, avistada en Jaffa en 2023.
Hallan cadáver de una foca en playa israelí y analizan su identidad
El sábado 22 de marzo de 2025, residentes del kibutz Ma’agan Michael, al norte de Israel, reportaron el hallazgo del cuerpo sin vida de una foca adulta en su playa. La aparición de este ejemplar despertó atención inmediata, ya que este tipo de mamífero marino rara vez se observa en la región. El cadáver fue trasladado al Laboratorio Super Predator de la Estación de Investigación Marina Maurice Kahn, perteneciente a la Universidad de Haifa.
Las autoridades científicas iniciaron una autopsia y pruebas de ADN para determinar si el cuerpo pertenece a Julia, una foca monje del Mediterráneo avistada en 2023 en la playa de Jaffa. Julia se convirtió en una figura reconocida tras su llegada a Israel en medio de un conflicto entre las Fuerzas de Defensa de Israel y terroristas palestinos en Gaza. Su aparición fue vista como un símbolo de esperanza en un periodo de tensión.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos estima que la población de focas monje del Mediterráneo se encuentra entre 600 y 700 ejemplares. Sin embargo, varios expertos advierten que la cifra real podría ser aún menor. Por ello, el hallazgo del cuerpo en Ma’agan Michael reaviva el interés sobre esta especie en peligro de extinción.
Investigadores israelíes y turcos habían identificado a Julia como Tugra, un ejemplar rastreado desde mediados de la década de 2000. Con más de 20 años de edad y casi dos metros de largo, Julia fue observada por última vez durmiendo tranquilamente en la arena de Jaffa durante el cuarto día de bombardeos, en un entorno donde los cohetes cruzaban el cielo.
Antecedentes de Julia y la presencia de focas en Israel

El 12 de mayo de 2023, Julia fue vista por primera vez en Israel, siendo el primer ejemplar documentado en el país desde 2010. Ruthy Yahel, ecologista marina de la Autoridad de Parques y Naturaleza de Israel, participó en el monitoreo del animal y declaró en ese momento que Julia “no conoce límites, ni fronteras, ni guerras entre los países”. Su llegada durante un conflicto activo ofreció a los ciudadanos un momento de alivio simbólico.
Conservacionistas destacaron entonces que el comportamiento de Julia podría reflejar un cambio en la distribución de su especie. Mia El Saraj, directora del Centro de Rescate de Vida Silvestre de Israel, consideró que su presencia era una señal positiva para la recuperación de la foca monje, que durante el siglo XX perdió la mayor parte de su hábitat por la caza, la pesca y el desarrollo costero.
Según estimaciones de expertos, Julia habría recorrido más de 515 kilómetros desde Turquía, posiblemente debido a la presión por recursos alimenticios en zonas donde la población de focas ha aumentado. Su llegada también atrajo la atención de habitantes de Jaffa, quienes acudieron en masa para observarla mientras descansaba.
Su caso aportó datos útiles sobre el comportamiento migratorio de la especie y planteó nuevas preguntas sobre su adaptación al ecosistema del Mediterráneo oriental, donde anteriormente eran comunes.
Detalles científicos sobre el cadáver encontrado en Ma’agan Michael
La Universidad de Haifa dirige la investigación del cadáver encontrado. El equipo, liderado por el profesor Dan Tchernov, indicó que los resultados de las pruebas de ADN permitirán determinar si se trata efectivamente de Julia. Para ello, compararán las muestras actuales con las tomadas en 2023.
En caso de confirmarse su identidad, los análisis podrían revelar si su muerte fue causada por la edad, alguna enfermedad o por factores humanos como la contaminación o redes de pesca. Julia superaba los 20 años, una edad cercana al límite de la esperanza de vida promedio para esta especie, que es de 20 a 25 años.
Datos clave sobre Julia y la foca monje del Mediterráneo
- Fecha del hallazgo: 22 de marzo de 2025 en Ma’agan Michael, norte de Israel.
- Identidad sospechada: Julia, también conocida como Tugra por científicos turcos.
- Último avistamiento: Playa de Jaffa, mayo de 2023.
- Esperanza de vida promedio: 20 a 25 años.
- Población estimada: Entre 600 y 700 ejemplares en el mundo.
- Último registro previo en Israel: 2010 cerca de Nahariya.
El análisis del cadáver proporcionará nueva información sobre las causas de mortalidad de esta especie y su exposición a amenazas humanas. Además, aportará datos sobre los patrones migratorios y condiciones de salud de focas monje en la región oriental del Mediterráneo.

Avistamientos previos y estado de conservación de la especie
En Israel, la presencia de focas monje ha sido poco frecuente. El último avistamiento confirmado antes de Julia ocurrió en 2010 cerca de Nahariya. En 2018, pescadores palestinos reportaron haber visto un ejemplar cerca de Rafah, en la Franja de Gaza, pero los expertos no pudieron verificar la observación debido a las restricciones de acceso en la zona.
El biólogo marino Mohammed Abu Jazar, con sede en Gaza, declaró entonces que estos encuentros son “inusuales pero no imposibles”. Consideró que las aguas cálidas del Levante podrían atraer a ejemplares aislados desde colonias ubicadas en Turquía o Grecia.
Los encuentros esporádicos con focas monje han alimentado expectativas entre conservacionistas de que la especie esté lentamente recuperando su presencia histórica en estas costas. Esta posibilidad depende en gran medida de la mejora en su hábitat y del control de amenazas como la pesca industrial.
La especie está clasificada como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza desde 2015, tras haber sido considerada en peligro de extinción desde 1986. Este cambio de estatus se atribuye a un ligero crecimiento poblacional en los últimos años.
Reacciones en redes y análisis desde Turquía e Israel

Tras conocerse el hallazgo del cadáver, usuarios israelíes expresaron tristeza en redes sociales ante la posibilidad de que se trate de Julia. Algunos recordaron su presencia como una fuente de consuelo en tiempos difíciles. “Fue como un ángel que vino a calmarnos en 2023”, escribió un usuario en la plataforma X.
Conservacionistas, en cambio, destacaron que cada avistamiento o muerte representa una oportunidad para obtener información valiosa. Yahel afirmó que estos datos ayudan a evaluar la salud de la especie y mejorar las estrategias de protección regionales.
Desde Turquía, científicos del Instituto de Investigación Marina confirmaron en 2023 que Julia era Tugra, una foca identificada previamente en sus costas. Cem Orkun Kıraç sugirió que la búsqueda de alimento ante el aumento de población en el mar Egeo pudo motivar su desplazamiento hacia Israel.
El descubrimiento del cadáver coincide con un nuevo pico de tensiones en la región, tras el lanzamiento de cohetes desde el Líbano hacia Metula y la respuesta militar israelí. No obstante, la atención mediática sobre la foca pone en primer plano un tema distinto: la continuidad de la vida silvestre en zonas marcadas por la guerra humano.