Las primeras imágenes satelitales que salen a la luz muestran con mayor claridad el impacto de la guerra con Irán en distintos puntos de Oriente Medio: buques en llamas en un puerto iraní, edificios destruidos en bases utilizadas por Estados Unidos y daños en instalaciones militares y estratégicas de varios países de la región.
Hasta ahora, la información sobre la magnitud de los ataques había sido limitada, sobre todo cuando los blancos se encuentran dentro de complejos militares cerrados. la guerra comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva conjunta contra Irán. Desde entonces, Washington y Tel Aviv han atacado mandos iraníes, bases, posiciones de misiles, defensas antiaéreas y objetivos vinculados al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y a la Basij. Irán respondió con drones y misiles contra Israel y contra países árabes del Golfo.
Buena parte del nuevo material procede de Planet Labs PBC, empresa radicada en San Francisco cuyas imágenes utilizan medios de comunicación, entre ellos The Associated Press. La compañía impuso un retraso de dos semanas antes de hacer públicas las tomas, al alegar que podrían ser aprovechadas por “actores adversarios”. Otras firmas privadas han difundido imágenes de alta resolución, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos ha aportado registros de menor resolución que también permitieron identificar daños e incendios.
Uno de los puntos más visibles en las imágenes es Bandar Abbas, un puerto militar iraní situado junto al estrecho de Ormuz, paso clave entre el Golfo Pérsico, el Golfo de Omán y el mar Arábigo. Fotografías tomadas el 2 de marzo muestran embarcaciones en llamas. El Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos sostiene que en lo que va de la guerra ha hundido o dañado más de 100 buques iraníes.

Otra de las zonas golpeadas es Parchin, base militar situada en las afueras de Teherán. Imágenes del 6 de marzo muestran daños en varios edificios del complejo. La Agencia Internacional de Energía Atómica sospecha que en ese lugar Irán realizó en el pasado pruebas de explosivos de alto poder que podrían servir para activar un arma nuclear.
Teherán ha negado reiteradamente que busque armas nucleares, aunque enriqueció uranio a niveles sin uso pacífico, obstaculizó inspecciones internacionales sobre sus instalaciones nucleares y amplió sus capacidades de misiles balísticos. El ejército israelí aseguró que el ataque alcanzó “infraestructura utilizada para la producción de componentes esenciales para el desarrollo de diversas armas”. El sitio también ha sido relacionado con el programa iraní de misiles balísticos.
Las imágenes también reflejan el alcance de la respuesta iraní sobre bases aliadas de Washington en el Golfo. En Baréin, sede de la Quinta Flota de la Armada estadounidense, una toma del 1 de marzo muestra el edificio principal de la base destruido y dos radomos —cúpulas geodésicas que protegen antenas de radar— dañados, aparentemente por misiles y drones iraníes.

Una imagen posterior, del 6 de marzo, deja ver daños en otro edificio. La Armada de Estados Unidos no detalló públicamente la magnitud de las afectaciones, aunque Irán ha asegurado en repetidas ocasiones que golpeó esa instalación. Videos difundidos en internet también mostraron fuego entrante hacia la base. Durante la guerra de 12 días de junio, Irán atacó y destruyó un radomo similar en la base aérea de Al Udeid, en Qatar, empleado para comunicaciones seguras.
En Qatar, precisamente, otro ataque iraní alcanzó la base aérea de Al Udeid. Una imagen de Planet Labs fechada el 1 de marzo muestra daños en uno de los edificios del enorme complejo que funciona como cuartel general avanzado del Comando Central de Estados Unidos, a cargo de la conducción militar de la guerra. Ni Doha ni Washington han reconocido oficialmente esos daños.
En Arabia Saudita, una fotografía del 15 de marzo muestra afectaciones en la base aérea Príncipe Sultán, también alcanzada por un ataque iraní. Ese mismo día, imágenes tomadas por un satélite Pléiades Neo de Airbus Defense and Space y analizadas por AP revelaron daños en la base aérea de Al Dhafra, en Abu Dhabi. En ese enclave se observan desperfectos en un grupo de hangares al noroeste de la instalación. Otro hangar, en el sector sureste, aparece arrasado por el fuego, mientras que una estructura contigua presenta daños en el techo. No está claro qué había almacenado en esos hangares.

Al Dhafra suele albergar a unos 2.000 militares estadounidenses y en los últimos años ha sido una base central para operaciones con drones armados y cazas furtivos F-35. Durante años, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se refirieron de forma imprecisa a ese enclave como una base en el “suroeste de Asia”, antes de que Emiratos Árabes Unidos aceptara reconocer con mayor claridad la presencia militar estadounidense allí.
También en Abu Dhabi, las imágenes muestran daños en la base naval francesa Camp de la Paix. Tomas satelitales del 3 de marzo dejan ver afectaciones en dos grandes edificios tipo hangar dentro de la instalación. La base se encuentra cerca del puerto Zayed y del Distrito Cultural de la capital emiratí, donde están el Louvre Abu Dhabi y otros museos importantes, algunos abiertos y otros aún en construcción.
Los satélites Landsat del Servicio Geológico de Estados Unidos permitieron además detectar grandes incendios en infraestructura civil y portuaria. Imágenes tomadas el lunes registraron un fuego en el Aeropuerto Internacional de Dubái, después de que un dron iraní incendiara un tanque de combustible en la terminal aérea con mayor tráfico internacional del mundo, lo que provocó una columna de humo negro tóxico.
Ese mismo lunes también se observó otro incendio en el puerto de Salalah, en el sur de Omán. El lugar había sido atacado el 11 de marzo por drones iraníes sospechosos, aunque Teherán negó haberlos lanzado como parte de su campaña contra los estados árabes del Golfo. Según las imágenes, el fuego seguía activo desde entonces.
