Al menos diez personas, entre ellas seis niños, murieron y más de 30 resultaron heridas tras un ataque de artillería contra una aldea del norte de Yemen, según fuentes oficiales. El Gobierno yemení atribuyó el bombardeo al grupo terrorista hutí, respaldado por Irán.
De acuerdo con el Ministerio de Información, el ataque alcanzó a un grupo de personas que se había reunido para el iftar, la comida con la que se rompe el ayuno diario durante el mes sagrado musulmán del Ramadán, en la provincia de Hajjah.
Hajjah está bajo control mayoritario de los hutíes, aunque algunas zonas permanecen en manos del Gobierno reconocido internacionalmente, cuya sede está en Adén.
Hasta ahora, las circunstancias del bombardeo no han sido aclaradas y responsables hutíes rechazaron hacer comentarios sobre lo ocurrido.
En un comunicado, el Ministerio de Información advirtió que la cifra de muertos podría aumentar, ya que varios de los heridos están en estado crítico.
La provincia de Hajjah ha sido uno de los escenarios de los combates entre los hutíes y las fuerzas gubernamentales desde que Yemen cayó en la guerra civil en 2014. Ese año, los hutíes tomaron Saná, la capital, y amplias zonas del norte del país, lo que obligó al Gobierno a exiliarse.
Un año después, una coalición encabezada por Arabia Saudí e integrada también por Emiratos Árabes Unidos intervino con el objetivo de devolver el poder al Gobierno.
La guerra ha empujado a la economía yemení al borde del colapso y ha desatado una inseguridad alimentaria “grave” en las provincias del norte, incluida Hajjah, según el Programa Mundial de Alimentos.
