El grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) se ha atribuido la responsabilidad de los atentados que dejaron a 321 personas muertas y 375 hospitalizadas en Sri Lanka.
En un comunicado emitido por su agencia de noticias Amaq, el grupo dijo que estaba apuntando a ciudadanos de países que bombardeaban sus territorios y cristianos.

Anteriormente, las autoridades creían que Thowheeth Jama’at Nacional (NTJ), un movimiento islamista de Sri Lanka, era el responsable de orquestar los ataques del domingo de Pascua.
Sin embargo, un portavoz del gobierno enfatizó que la NTJ era pequeña y que habría requerido «apoyo internacional» para llevar a cabo un ataque tan complejo.
En total el domingo se registraron ocho explosiones en tres iglesias cristianas durante las celebraciones por la Pascua y en tres hoteles de lujo en la ciudad de Colombo, la más poblada del país.
“Los perpetradores del ataque que apuntó contra ciudadanos de los gobiernos de la coalición y cristianos en Sri Lanka anteayer eran luchadores del ISIS”, dice el comunicado de Amaq.
Con la frase “ciudadanos de gobiernos de la coalición”, el comunicado hace referencia a los numerosos extranjeros que murieron el domingo en las explosiones en los tres hoteles y cuyos gobiernos participaron de la campaña que finalmente llevó a la desaparición del «califato» de ISIS en Siria e Irak, entre los que había seis británicos, cuatro estadounidenses, tres daneses, dos españoles, dos australianos.
En tanto las autoridades de Sri Lanka consideran que la segunda parte de esta ola de atentados, que se ensañó con la minoría cristiana en el país, fue una represalia de la masacre de Christchurch, Nueva Zelanda, ocurrida en marzo, cuando un supremacista blanco asesinó a 50 musulmanes en dos mezquitas del país.

ISIS se encuentra en uno de sus momentos de mayor debilidad desde su surgimiento en 2013, luego de haber perdido en marzo el último reducto del “califato” que intentó fundar en Siria en Irak, lo cual puso fin a su brutal proyecto de un estado islámico de orientación salafista.
Pero sigue teniendo una enorme capacidad de acción como grupo terrorista convencional asentado en Medio Oriente, y con posibilidad de llegar a otras partes del mundo mediante la asociación con extremistas locales, como podría haber ocurrido en Sri Lanka.
Al respecto, el lunes, Site reportó que simpatizantes del ISIS ya estaban celebrando los atentados terroristas e incluso se distribuyeron imágenes de tres presuntos atacantes suicidas que habrían participado, identificados como Abu Ubaida, Abulbarra y Abul Muktar.

Mientras tanto el gobierno de Sri Lanka identificaba a otro presunto atacante suicida, el empresario Insan Seelavan, y anunciaba que las investigaciones apuntaban contra el grupo extremista local National Thowheeth Jama’ath (NTJ), un facción casi desconocida que se dedicaba al vandalismo y habría dado un enorme salto hacia el terrorismo jihadista con los atentados del domingo.
Este martes las autoridades fueron más allá e informaron que el NTJ habría recibido ayuda del grupo terrorista Jamaat-ul-Mujahideen, radicado en la India y en Bangladesh. No se hizo mención al ISIS, aunque desde un principio se reportó que el NTJ no podría haber coordinado tales ataques sin ayuda desde el extranjero.
A medida que se suman diferentes reportes, parece difícil confirmar si el ISIS estuvo realmente involucrado en los ataques ya que el grupo se ha atribuido en el pasado otras acciones solo con fines propagandísticos. Aunque los blancos elegidos y la metodología están sin duda inspirados en las operaciones de esta facción jihadista de enorme influencia global.