Mohammed Shahzad Khan, un estudiante paquistaní de 21 años que cursaba estudios en una universidad canadiense, se declaró culpable este miércoles de intentar cometer un atentado terrorista transfronterizo y de planear un tiroteo masivo en el centro mundial “770” de Jabad en Brooklyn.
La policía canadiense considera que Khan, conocido también como “Shahzad Jadon”, pretendía ejecutar un ataque suicida del que no saldría con vida. Según la acusación a la que se declaró culpable, su objetivo era “matar al mayor número posible de judíos” cerca del primer aniversario de la masacre del 7 de octubre. El joven llegó a jactarse de que, si lo lograba, sería “el mayor atentado en EE. UU. desde los ataques del 11 de septiembre”. Su sentencia se dictará el 12 de agosto de 2026.
Khan llegó a Canadá en julio de 2023 supuestamente para estudiar. Apenas un mes después de la masacre del 7 de octubre y del inicio de la guerra “Espadas de Hierro”, comenzó a difundir propaganda del Estado Islámico en redes sociales. Pronto pasó de la propaganda a la planificación concreta: buscó cómplices, propuso ideas de atentados y trazó un plan de acción.
Dos de las personas con las que contactó eran agentes encubiertos del FBI que operaban dentro del Equipo Conjunto contra el Terrorismo (JTTF), integrado también por la policía de Nueva York y otras agencias. A partir de ese momento, cada paso del plan quedó documentado.
Inicialmente, Khan señaló como objetivos “los centros de Jabad repartidos por la ciudad” y exigió rifles de asalto del modelo M16, munición y cuchillos para “masacrarles”. En el verano de 2024 el plan se concretó: decidió viajar a Nueva York por el tamaño de la comunidad judía y envió a los agentes una fotografía del interior del centro “770” de Brooklyn donde planeaba abrir fuego. Insistió en ejecutar el ataque alrededor del 7 de octubre para maximizar su impacto simbólico.
Los agentes encubiertos acompañaron el proceso para reunir pruebas y permitir que Khan expusiera todo el alcance de sus intenciones. Cada solicitud de armas, cada descripción del lugar y cada comentario sobre el número de víctimas deseado quedó registrado.
A principios de septiembre de 2024, Khan decidió pasar a la acción. Localizó a un traficante que lo ayudaría a cruzar ilegalmente la frontera desde Canadá y partió de la zona de Toronto con dinero en efectivo para pagarle. El plan estaba listo: entrar en Estados Unidos, conseguir las armas y cometer el atentado.
El 4 de septiembre de 2024, el FBI y la policía canadiense lo detuvieron en Ormston, localidad canadiense situada a unos 20 kilómetros de la frontera. La operación coordinada frustró el ataque antes de que pudiera cruzar.
Khan permaneció detenido en Canadá hasta su extradición a Estados Unidos en junio de 2025. Tras admitir los cargos, se enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua por intento de cometer actos de terrorismo transfronterizos. El Departamento de Justicia estadounidense destacó que se trató de un plan premeditado y motivado por el odio contra la comunidad judía en una fecha especialmente sensible.