Un alto cargo de la organización terrorista Hezbolá declaró hoy miércoles a la agencia de noticias francesa que la organización no intervendrá en un ataque limitado de Estados Unidos contra Irán. Según ese mismo alto cargo, la organización intervendrá si Estados Unidos intenta dañar al líder supremo Alí Jamenei, definición que calificó como “línea roja”.
Israel advirtió a Líbano de un daño severo, que incluye ataques contra infraestructuras civiles, si Hezbolá ayuda a Irán en cualquier posible enfrentamiento con Estados Unidos. Fuentes libanesas transmitieron esta información ayer a la agencia de noticias Reuters y precisaron que el mensaje llegó de forma indirecta.

Entre los objetivos mencionados en la mira figura también el aeropuerto de Beirut, que no sufrió ataques durante la última guerra entre Israel y Hezbolá. La advertencia se produjo ante mensajes contradictorios de la organización terrorista chiita, que busca recuperarse desde el cese de hostilidades de noviembre de 2024, pero recibe golpes prolongados de Israel.
Según un informe publicado el martes en el diario libanés “Nidaa al-Watan”, perteneciente al campo opositor a Hezbolá, el presidente del Parlamento Nabih Berri transmitió promesas de Hezbolá a figuras clave del Gobierno libanés: la organización no participará en ninguna guerra. Berri pertenece al movimiento chiita Amal y es aliado de Hezbolá.
